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Reos de Yucatán rompen récord nacional al bailar zumba

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Mil 500 reos del Cereso de Yucatán realizaron esta actividad sin que se registraran incidencias de violencia.

Merida Centro • El Centro de Readaptación Social de Mérida impuso nuevo récord nacional: mil 55 internos bailando “Zumba” al mismo tiempo, sin incidencias de violencia y en armonía, como su aportación a la Jornada de Activación Física.

Los internos fueron motivados por su mascota oficial, la botarga “Reonaldo”, un mapache futbolero, así como algunas profesoras profesionales de “Zumba” a cuyos pasos los presos realizaron sus movimientos.

El director del Cereso, Francisco Brito Herrera, indicó que con esta acción, el penal de Mérida impuso nuevo récord nacional según cifras comparadas con los 429 penales del país y Latinoamérica al realizar la magna clase que va más allá de los ejercicios.

“No es solo una demostración de activación física, sino que implica toda una labor de convencimiento, el valor de la disciplina, el esfuerzo, el trabajo en equipo y la convivencia armónica de esta comunidad penitenciaria que sigue innovando y sentando precedentes”, agregó Brito Herrera, quien en fecha reciente abrió un estudio de grabación para los artistas de hip hop y reggaetón que se encuentran presos y que ahora graban bajo el sello “De la Kana” (de la cárcel, en el argot).

También durante el mundial de fútbol el Cereso de Yucatán organizó el “Mundialito de los presos”, con más de 50 equipos de las penitenciarías de los estados del país.

“No fue fácil que participen porque muchos asociaban la zumba con las mujeres, pero se les hizo entender que el ejercicio sin importar cual sea les deja beneficios en su salud y el resultado, es este, que al terminar el baile, los reclusos pidieron repetir el circuito”, concluyó.

Durante una hora los internos se movieron al ritmo de salsa, merengue, cumbia, tribal y jarana guiados por las instructoras que realizaron diversos ejercicios cardiovasculares de bajo impacto.

Las instructoras Bianca Paulino Armenta, María Elena de Zavala Ortega y Gabriela Ortega Ramírez indicaron que los internos practicaron tres veces a la semana durante dos meses y medio a fin de que se coordinaran todos los esfuerzos.

Además de la magna clase, durante la semana los internos recibieron talleres de Cuidado de la Salud, detecciones de hipertensión y diabetes; clases de Tenis de Mesa y demostraciones de Halterofilia.