Dテュas de gracia
窶廢l chiste estテ。 en saber faulear sin que te vea el テ。rbitro窶
"El Ejotito" Chテ。vez
Mテゥxico 窶「 Aテアo del Bicentenario, 17 de junio, hallテ。bame yo en el Black Horse (Mexicali 85 casi esquina Tamaulipas, colonia Condesa, DF, no cover, valet parking, good music & good cava) viendo el partido de Mテゥxico-Francia, del Mundial de Futbol Sudテ。frica 2010. Portaba con orgullo mi playera de Francia, rodeado de una mayorテュa de tropa chauvinista, con el clテ。sico sombrerote de palma tipo Chano y Chon y bigotes postizos: argentinos, chilenos, escoceses, el mundo entero contra mi equipo, yo levantaba mi tarro y sonreテュa con los labios pintados de espuma de barril, pues realmente me hacテュa bailando el cancテ。n sobre la barra, simbolizando el ataテコd de Ignacio Zaragoza, cuando el equipo de los ratonetes verdes, haciendo gala de su ancestral surrealismo, ツ。vencieron a los galos dos a cero! La gente estaba eufテウrica. Tras algunos tragos me fui a comer en compaテアテュa de Juan Alberto Vテ。zquez, caminando por la Condechi, vestidos con uniformes de equipos rivales. Al cabo Juanito y yo, en el fondo, llevamos en el pecho los colores del Amテゥrica.
Levante la mano quien no tenga un momento memorable en tiempos del mundo unido por un balテウn, un control remoto y un destapador. ツソQuテゥ tal que en el Black Horse, frente a la misma pantalla de televisiテウn, se encontraran las miradas de un policテュa realizando una apuesta mortal, un magnate borrando con whisky la posibilidad de ir a la cテ。rcel por culpa de su socio secuestrado, una mujer vigilando a la otra y, ツソPor quテゥ no?, un inge con una gテシerushka gastテ。ndose el varo de la Estela de Luz.
Everardo Gout, guionista, productor y director de Dテュas de gracia, tuvo la puntada de llevar nuestros ojos hacia las pantallas del pasado reciente, para contarnos diversas historias que surgen de un secuestro, teniendo como metrテウnomo el Mundial de Futbol.
Me parece buena idea, en primer tテゥrmino, que escogiera como coro el alarido del aficionado, porque los mexicanos son pamboleros de corazテウn, y en Mテゥxico siempre hay futbol, si no es Liguilla de una cosa es Copa de otra, pero el futbol siempre estテ。 vigente en toda tele. En Mテゥxico el pinche futbol no se destruye ni se crea, sino que se transforma en ironテュas como que, el secuestrador y su secuestrado le vayan al mismo equipo, u que el policテュa que acaba de batirse a tiros con un hampテウn, haya hecho la ola junto a テゥl en el Azteca.
Cada quien vive el mundial a su manera: como aficionando, como comerciante, como a alguien a quien le vale madres, o cテウmo quien disfruta dテュas de gracia (y con ello no me refiero a los dテュas de un gracioso como el Fua, que te hechiza con sus quince minutos de fama), sino a los dテュas cuando los demonios mundialistas andan sueltos.
Dテュas de gracia es como pelテュcula de Pedro Infante, pero en pelテュcula de acciテウn, con final tarantinesco.
Los actores se prepararon con la anticipaciテウn adecuada para madurar sus personajes (Tenoch Huerta incluso estuvo inscrito en una academia de policテュa).
Igual que en los tiempos de Ismael Rodrテュguez, los personajes son populares, cercanos y se muestran descarnados y polテュticamente incorrectos; hay algunas tomas de conciencia y muchテュsimas tomas aテゥreas (bien chidas).
La fotografテュa de Luis Sansans juega con diversas texturas (bien bajado ese balテウn de superocho) e hizo del fuera de foco un destacado recurso dramテ。tico. La ediciテウn de Hervテゥ Schneid, Josテゥ Salcedo y Valerio Grautoff, meten en la cancha al espectador, quien ya no quiere salirse de la dinテ。mica del juego.
Los productores lograron un buen trabajo (entre quienes se encuentra mi cuate Leopoldo Gout, ex compaテアero becario del FONCA, cuando テゥramos jテウvenes Creadores, 1997). Tuvieron los tamaテアos de agarrar un telテゥfono y llamarle a mテコsicos consagrados, diciテゥndoles que no tenテュan varo, pero los invitaban a participar, asテュ sacaron un soundtrack de altura: Nick Cave, Warren Ellis, Atticus Ross, Leopold Ross, Claudia Sarne, Shigeru Umbayashi, y hasta hicieron cantar 窶彜umertime窶 a Scarlett Johansson, acompaテアada por Robert de Naja y Tim Goldswhorthy (integrantes de Massive Attack).
Los mundiales de futbol, las Olimpiadas, las Misses Universo, los Oscares (y en cierto modo las elecciones, como variante de la lucha libre), son contiendas cテュclicas que necesitan los humanos para no enloquecer (aunque de todos modos enloquecen y matan). Un Mundial es la celebraciテウn ritual de la extracciテウn del corazテウn del enemigo, pero de manera reglamentada y civilizada, pues mテ。s vale patada en la espinilla que subirse a la azotea a dispararle a los que van pasando.
En cada nueva contienda civilizada cテュclica, se recrea la idealista aplicaciテウn de justicia (simbolizada en la tarjeta roja) o la ratificaciテウn de la forma cテウmo funcionan las cosas, con un テ。rbitro vendido.
Para mテュ el aテアo 2010 fue, sentimentalmente, un tsunami, pero despuテゥs de ver Dテュas de gracia me reconforta saber que hubo cabrones que neto la pasaron peor.
Mi moraleja es: por intenso que haya sido, no es para tanto, por ello vuelven los dテュas de camisetas de colores.








