Entre el miedo y el Ejército, regresan a la "normalidad"
Incrementan presencia militar en territorio jimenense.Un día después de ser colocados en la escena internacional, a los habitantes de Cadereyta no les quedó más que seguir adelante.
A pesar de los incidentes, las personas volvieron a la plaza.
Cadereyta • La ola de violencia que ha sacudido a Cadereyta en las últimas semanas ha provocado temor entre sus habitantes y la presencia militar se incrementó en la cabecera municipal, lo cual fue evidente en el propio casco del municipio durante todo este lunes.
A pesar de la grave inseguridad que impera en esa ciudad, a sus habitantes no les queda mayor opción que continuar con su rutina diaria, sin perder la fe en que en algún momento se recupere la tranquilidad, al menos eso dicen ellos.
Un día después de que este municipio y todo Nuevo León se estremecieran por masacre de 49 personas en San Juan, la plaza principal de Cadereyta vivió otro día intentando que la normalidad no le sea arrebatada.
El parque frente a la Presidencia Municipal lució llena de gente, parejas con sus hijos degustando una fruta o simplemente platicando.
Vendedores de frutas, de ropa deportiva, personas de la tercera edad y hasta quienes tienen la tarea de mantener limpia la plaza, platican del temor que sienten ante la ola de violencia y que este domingo los puso en el mapa noticioso internacional.
Otros sin decir nada, sólo observan con calma el movimiento de personas y vehículos alrededor de la plaza principal de Cadereyta.
Aunado a lo anterior y debido a la ola de violencia, el Ejército redobló su presencia en la cabecera municipal y varias patrullas militares recorren con mayor frecuencia la periferia de esa ciudad.
Durante la mañana del lunes, los militares se apostaron frente a la Presidencia Municipal y en los alrededores de la plaza.
Asimismo, otros descendieron de sus unidades e ingresaron a algunos de los negocios que existen y donde el comercio parece ser que comenzó a brillar una vez más.
La gente trata de seguir su vida aún con la noticia de la masacre como lo han hecho en otras ocasiones donde la violencia ha estado cerca de su realidad cotidiana.
No les queda otra, salvo seguir adelante.








