Edición:

Mujeres mexicanas se juegan la vida contra la violencia

Policía •

Aunque la mayoría permanezca en el anonimato, existen varios ejemplos que han merecido atención, como el de Marisol Valles García, quien a sus 20 años, es jefa de la Policía de Praxedis G. Guerrero, en Chihuahua; o el de Erika Gándara, la única mujer policía del municipio de Guadalupe y quien fue secuestrada.

Ciudad de México • Son madres o hijas de familia; usan labial, tacones y tienen los pantalones bien puestos. Son cientos de mujeres mexicanas que, pese a la inseguridad en el país, salen diariamente a las calles con el objetivo de combatir la delincuencia.

Aunque la mayoría permanezca en el anonimato, existen varios ejemplos que han ocupado los titulares en los medios de comunicación por ser excepcionales.

Uno de esos ejemplos es el de Marisol Valles García, quien fue nombrada por el diario El País, como la mujer "más valiente de México", título dignamente ganado, pues Marisol, a sus 20 años de edad, es jefa de la Policía de Praxedis G. Guerrero, uno de los municipios más conflictivos de Chihuahua.

Casada y estudiante de criminología, Marisol Valles fue la única que aceptó el cargo en un municipio, cuyos agentes municipales han sido secuestrados y ejecutados.

Pese al miedo, la joven asegura que se arriesgó porque “quiero que mi hijo viva en una comunidad diferente a la que hoy tenemos, quiero que la gente ya no viva con miedo que pueda salir, como era antes”.

Con Marisol son cinco las mujeres que desde el 2010 dirigen la Policía de varios poblados conflictivos en Chihuahua.

También están Verónica Ríos Ontiveros, comisaria en El Vergel, y Olga Herrera Castillo, quien se encarga de la seguridad en Villa Luz.

"De repente me da miedo, pero me animan y se me quita", confesó Herrera, de 43 años y madre de cinco hijos.

Ese miedo reaparece con noticias como la difundida el pasado domingo 26 de diciembre, sobre el secuestro de la única mujer policía de Guadalupe, Chihuahua: Erika Gándara.

Hasta hace algunos meses, Erika era la única agente que protegía a los 9 mil habitantes del pueblo de Guadalupe, pero su labor fue interrumpida el pasado jueves por la mañana cuando un grupo armado ingresó a su casa en la misma población y se la llevó por la fuerza.

A sus 28 años, Erika era la única agente de Policía en funciones desde el pasado mes de junio, debido a que nadie se presentó para el puesto ante el temor de ser asesinado.

No sólo en Chihuahua hay mujeres valientes, también en Coahuila existen ejemplos como el de Raquel Quesada, quien fue la única mujer que logró pasar difíciles filtros para ingresar a la Policía Municipal de Torreón.

Secretaria bilingüe de profesión, casada y con tres hijas, Raquel aspira a hacer una carrera dentro de la corporación, lograr el reconocimiento de sus compañeros y en un futuro próximo, le gustaría dirigir la Policía.