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Técnicas orgánicas innovarán al campo

Puebla •

Falta de planeación y aplicación de alternativas ocasionan problemas en la producción agrícola de la región

Puebla • La falta de planeación y aplicación de alternativas para mejorar las siembras ha ocasionado que la problemática que se vive en la producción agrícola se complique más, ya que en la actualidad se siguen desarrollando siembras tradicionales con poco futuro que obligan al campesino a vender barato sin considerar las opciones orgánicas que tienen gran demanda, no sólo en México sino en el extranjero.

No se tiene un padrón de los municipios en la región de Serdán para saber cuántas hectáreas de riego y de temporal existen y a ello se agrega la excesiva aplicación de químicos que están llevando a que en poco tiempo el campo poblano deje de ser productivo.

Al respecto, Alfredo Martínez García, integrante del Instituto Cardo Santo, destacó que dentro de los trabajos que realizan en materia de producción orgánica en la región de Serdán, el principal problema al que se han enfrentado es el cultivo “tradicionalista” que tienen los campesinos y la apatía de aplicar nuevas tecnologías que permitan el mejoramiento de los cultivos y su comercialización.

Año con año las pérdidas en el campo por las inclemencias climáticas son cuantiosas, hechos que cuesta al erario público y a los agricultores miles de pesos; sin embargo, hasta el momento sólo se ha invertido para resarcir en menores cantidades las pérdidas, mas no aplicar proyectos viables que eviten que tanto sequías, lluvias y heladas afecten al campo.

Por ello Alfredo Martínez García considera que es necesario trabajar por principio de cuentas en un cambio de cultura, contar con una educación que permita cambiar esas costumbres tradicionalistas e incluir nuevas tecnologías para mejorar los cultivos y la economía de los campesinos.

Explicó que el 80 por ciento de la región de Serdán son tierras de cultivo en donde se pueden producir alrededor de 15 siembras diferentes, sin embargo los predominantes son maíz, frijol, haba y chícharo, consecuencia de no atreverse a innovar, asegura, por lo que se ha desaparecido la denominada “capa de humos” y se han elevado las bacterias patógenas de los suelos.

¿Promueven cultivos orgánicos para reconstituir los nutrientes de la tierra?

El uso excesivo de agroquímicos está acabando con las posibilidades de que se puedan seguir cultivando verduras y hortalizas, de ahí la importancia de que al innovar se pueda introducir “cultivos orgánicos”, con los cuales al tiempo de sembrar se reconstituye el suelo.

Alfredo Martínez detalló que derivado de la pérdida de la capa de humos, que es la materia orgánica que sostiene la base de las raíces de todas las plantas y eso hace que la fauna bacteriana del suelo se promueva y con la inclusión de demasiados químicos a los terrenos ha hecho que matemos mucha de nuestra fauna bacteriana, ésta dicho que el 90 por ciento de la fauna bacteriana del suelo es benéfica, el 10 por ciento es patógena, pero es el equilibrio que debe existir para que haya un buen aprovechamiento de todos los nutrientes y las sales minerales que hay en los suelos.

La inclusión de demasiados químicos todos los que terminan en idas son los más fuertes: insecticidas, herbicidas, pesticidas, fungicidas, matan parte de nuestra fauna bacteriana y han provocado que el equilibrio se pierda y por ende hoy tenemos demasiadas plagas en los suelos y es lo que provoca que los cultivos se estén dando menos, que se les tenga que asistir más con productos igual para nutrir, de alguna empresa química para poder sostener la base de la planta porque hoy en día no se puede cosechar casi nada si no se le echan químicos”.

Martínez García dijo que a través del Instituto Cardo Santo, del cual forma parte y en donde cuentan con la asesoría especializada de agrónomos egresados de la Upaep y con ocho ejes fundamentales trabajan en el impulso de cultivos orgánicos que actualmente tienen una gran demanda en el mercado nacional e internacional.

Las bases del proyecto tienen como finalidad lograr un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo, en el cual se capacite a los campesinos y en donde se tomen en cuenta los problemas que actualmente se viven en el campo, pues de ahí se puede entender el porqué la agricultura no sólo en el estado de Puebla, sino en todo el país no es sustentable.

Y añadió que “creo que hemos dejado de incluir los buenos programas tecnológicos al campo que ya no nos produce y no podemos salir al mercado internacional sobre todo, por la calidad de los productos, la calidad que no logramos reunir cuando una empresa se interesa para trabajar; la idea en las comunidades es formar pequeños o grandes grupos, según como se vaya dando, para laborar en la transformación de la tierra hacía la agricultura orgánica, para tener una buena aceptación a nivel comercio y reconstituir nuestros suelos, que es a los que les hemos estado haciendo demasiado daño y que en un tiempo más adelante van a dejar de producir”.

Explica que es en los primeros 20 centímetros de tierra donde se debe de sostener la capa de los terrenos, mismos que por la erosión, por los barbechos, por la inclusión de químicos, por la falta de inclusión de materia orgánica, han ido disminuyendo y actualmente están entre 3 y 5 centímetros en algunos lugares, por lo cual las raíces ya no tienen el sostenimiento, hay pudrición y ya no hay nutrición para la planta.

Muchos agroquímicos han llevado a la devastación de la tierra en las zonas bajas del volcán tienen producciones tres veces al año y la aplicación de tantos agroquímicos está acabando con la tierra, la planta si no tiene raíces se sostiene por los agroquímicos, pero realmente no tiene un buen proceso, añadió.

Cultivos de traspatio, un ejemplo de éxito en Serdán

Alfredo Martínez García narró la experiencia que tuvieron en la Sierra Negra con cultivos orgánicos de traspatio, esto dentro de un programa gubernamental de seguridad alimentaria, pues debido a la situación económica que se vive en esa región no les permitía adquirir alimentos básicos y en base a ese programa lograron cultivar 12 productos diversos entre los que destacan brócoli, lechuga, acelga, cebolla, cebollín, rábanos, ajos, chícharo, zanahoria, jitomate, pimiento morrón, pepino y calabaza.

“El programa de seguridad alimentaria, incluía desde la reutilización de la basura, para la creación de una composta para que a través de la lombricomposta se obtienen los abonos y esto se agrega en los terrenos. La intención de esto fue que en un inicio ellos se dieran cuenta qué productos se podía dar como si fueran de origen, dado que éstos por el clima y basta tierra nutrida que existe en la sierra; con ello se logró hacer que en sus dietas alimentarias estuvieran incluidos esos alimentos básicos y su economía no se viera afectada pues no gastaban dinero para adquirirlos y esto dio muy buenos resultados”.

Necesario informar

Para lograr que cualquier programa y plan de desarrollo llegue a buen puerto es necesario impulsar la organización e información y es por ello que buscan formar e informar sobre los beneficios de los cultivos orgánicos; “la gente lo sabe hacer y lo único que hay que tener es un poco de la cultura del dato y registrando las cosas que vamos haciendo para poder ir comparando que es lo que nos da mejorías y que es lo que realmente cometimos como error y mejorarlo por su puesto, ese es lo que ofrece la cercanía de un programa formativo, la intencionalidad es acercar a los técnicos adecuados para que en el mismo proceso del trabajo la gente vaya aprendiendo.”

“Si la agricultura la seguimos trabajando de manera tradicionalista, con el conocimiento empírico que tenemos, porque ni siquiera preguntamos lo que hacían los abuelos con los ciclos lunares; lo que vivían con los climas, seguimos sembrando lo que tradicionalmente sembramos porque el papá nos enseñó y a él le enseñó el abuelo, pero muy pocos incluimos sistemas que realmente sean productivos, y no sólo esto sino que mejoren el entorno y la salud de la tierra”.

Comercialización,un problema

Además de los trabajos en el campo, es necesario incluir una formación empresarial, para determinar las necesidades comunitarias. La falta de un seguimiento real en la aplicación de programas sociales, han llevado a inculcar en la sociedad una cultura conformista: “Ya no tiene caso mandar a un muchacho a la prepa si a final de cuentas van a regresar a aprender la manera tradicionalista”, dijo y lamentablemente pese a los programas federales y estatales que se aplican la productividad es baja y de ahí que la población siga migrando.

Alfredo Martínez añadió que otro de los objetivos es crear la autonomía y dejar un programa que ellos mismos puedan echar a andar, sin que tenga que venir otra persona de alguna institución, organismo o de gobierno para activarlo. La gente de las zonas bajas se cree más autónoma, tiene influencia de muchas marcas y en el tema del campo de los agroquímico; la gente cree que conoce más porque el ingeniero agrónomo le recetó un producto que le resultó, pero no le explicó que el problema se lo va dejando a su tierra, entonces la gente es más difícil de trabajar aquí porque cree o creemos los que somos de por acá, que con lo que sabemos ya lo vamos logrando, yo creo que no, que es un problema de conciencia y que nos daría un resultado mejor si lo que hiciéramos fuera trabajar con la transformación de la agricultura, la reconstitución de los suelos para poder tener mejores producciones y calidad”.

“Si el agricultor, el agrónomo o el técnico que asesore, no tiene intencionalidad de direccionar esto hacía un mercado no hay necesidad ni siquiera de meter tanta tecnología, los campesinos hoy en día pedimos tractores, mototractores y no sé cuántas cosas, pero a veces no es realmente lo que necesita, lo que necesitamos es que el producto tenga signo de pesos, la tecnología va siendo incluida conforma a la necesidad del agricultor, no se puede cubrir primero una necesidad y después ir buscando una economía porque, sino vendo o mal barato mi cosecha, como puedo hacer frente al pago de una deuda de un tractor, por ejemplo”.

Lamentó que no haya una planeación ni estrategias para una buena producción y agregó:

“no tenemos acuerdos con los distintos municipios para saber cuántos son los terrenos que hay para poder hacer siembras por riego y temporal, por lo general todos llegamos los mismos días a Huixcolotla y todos salimos enojados porque tuvimos que vender más barato. No hay un control en la producción, no nos ponemos de acuerdo, saturamos los mercados y bajamos los precios y con esas acciones nosotros mismos como productores nos hacemos daño”.

Otros mercados

Pese a la falta de planeación existen productos que se llevan a otros mercados como el extranjero y ejemplificó que actualmente en la comunidad de Nazareno, se cultivan la zanahoria, cilantro y brócoli, para exportación.

“Si logramos un producto de calidad, tenemos oportunidad de ofertar a un mercado que lo requiera de esa manera” y agregó: “hoy en día la agricultura orgánica ya no es una moda, debe de ser una necesidad y en las grandes urbes tienen esa necesidad de comer y nutrirse mejor y si logramos que una zona por decir Ciudad Serdán, se pueda certificar, cuesta trabajo esto, pero si se logra la certificación orgánica, el nivel de producción y económico mejoraría la agricultura significativamente”.

An cuando con los cultivos orgánicos se debe cumplir ciertas normativas, a largo plazo se convertirá en líder en su tipo ante las exigencias internacionales y es ahí donde se vislumbra un respiro para los campesinos que ven con impotencia la pérdida constante de sus siembras ante la falta de desarrollo de nuevas alternativas.

En la región de Ciudad Serdán los cultivos de temporal predominantes son el maíz, frijol, haba y ayocotes; mientras que por riego se cultivan: lechugas, brócoli, cebollín, cilantro, rábano, chícharo, zanahorias, jitomates, entre otros y recientemente los trabajos que se realizan para reconstitución del suelo ha permitido que se empiecen a realizar pruebas experimentales de siembra de pimiento morrón, chile de cera y plantas medicinales y de ornato.