¿Es posible una verdadera tregua entre Israel y Gaza?
Las partes en conflicto, desde la ocupación israelí de Gaza, siguen sin ponerse de acuerdo en lo fundamental.
Palestinos arrastran por las calles el cuerpo de otro gazetí, sospechoso de informar a Israel.
Jerusalén • ¿Es posible una tregua en Gaza? Sí, responde Israel, a condición de que los grupos armados dejen de disparar cohetes y misiles sobre su territorio. Así pues, los objetivos israelíes fijados en la operación Pilar defensivo son al final modestos. No se trata oficialmente de erradicar al movimiento islamista Hamás [en el poder en Gaza tras elecciones libres en 2007, N de. T.], tampoco de derrocarlo.
Es cierto que la situación ha cambiado mucho desde el primer disparo de un cohete palestino, en enero de 2001, sobre la localidad de Netiv HaAsara. Ese poblado agrícola que linda con la frontera norte de Gaza fue creado después de los acuerdos de Camp David [firmados en 1978 entre EU, Israel y Egipto] para reubicar a los israelíes instalados en el Sinaí egipcio. Durante mucho tiempo, el débil alcance de los cohetes artesanales israelíes obligaba a los artilleros a operar en el norte de la franja de tierra alredor de la ciudad de Beit Hanoun, que conoció numerosas incursiones israelíes, aunque con efectos puntuales.
El retiro israelí de la Franja de Gaza en 2005 [aunque mantuvo su estatus de potencia ocupante] se vio acompañado de un reforzamiento del arsenal de las milicias en Gaza.
Los cohetes y misiles utilizados en la actualidad no necesitan ninguna zona particular de tiro. Israel ha replicado desarrollando un escudo antimisiles eficaz, aunque no al cien por ciento. Al respecto, basta con que uno solo de los proyectiles lanzados alcance su blanco para que Hamás considere su objetivo alcanzado.
Israel considera haber golpeado duramente a Hamás, tanto us cuadros como sus reservas de armas, pero el resultado solo será temporal. El gobierno israelí desea obtener garantías para prevenir un rearme palestino. Ya había expresado estas mismas demandas en 2009 en un contexto más favorable, ya que disponía, en la persona del presidente Hosni Mubarak, entonces en el poder en Egipto, de un aliado objetivo contra Hamás. [La revolución contra Mubarak en enero de 2001, conocida como primavera árabe, llevó al poder al islamista moderado Mohamed Mursi].
En esa época, el presidente francés Nicolas Sarkozy —ya que Barack Obama, elegido dos meses más tarde, todavía no había prestado juramento— se comprometió a actuar conjuntamente con los europeos y los estadunidenses para impedir el contrabando de armas en dirección a Gaza, bloqueada por tierra por Israel. El punto 6 de la Resolución 1860 de Naciones Unidas adoptada el 8 de enero de 2009, diez días antes del fin de los combates, estuvo dirigida también a ese contrabando.
Tres años más tarde podemos ver los resultados.
Las demandas
Que Israel cese sus asesinatos selectivos y que levante el bloqueo a Gaza impuesto en 2008 tras el triunfo de Hamás: he ahí lo que exige el movimiento para poner fin a sus disparos. Dos demandas que evidentemente no van a ser aceptadas por Israel. Los asesinatos selectivos son considerados estratégicos por el ejército israelí que no cesa de aplicar ese recurso al cabo de los años, sobre todo a partir de la segunda Intifada [la rebelión palestina contra la ocupación en el 2000].
La importancia de este modo operativo, que teóricamente permite limitar los daños colaterales —si bien los 14 muertos que acompañaron el asesinato de Salah Shehadeh, en 2002 fueron una prueba entre muchas otras de lo contrario— también se vio reforzado por el retiro israelí de Gaza (2005) y la ausencia de tropas israelíes en el enclave.
En cuanto al bloqueo casi total sobre Gaza —que ha limitado las importaciones y restringido casi a cero las exportaciones palestinas, además de la imposibilidad de acceder al otro territorio de Palestina, Cisjordania, al noreste— todo hace pensar que en el mejor de los casos éste podría ser puntualmente aliviado, pero no levantado. Esta situación casi sin parangón en el mundo ha impedido toda forma de desarrollo económico para la población, en una zona superpoblada y confrontada a la degradación de su medio ambiente, comenzando por el acceso al agua.








