No hay diferencia al escribir para adultos o niños: Yuri Herrera
Estuvo presente en el Hay Festival Xalapa. Su último trabajo literario está en manos de su editor.
"La literatura observa realidades, se las apropia, las expresa".
Xalapa • Con cuatro libros publicados y un par de colaboraciones con otros literatos, Yuri Herrera (Actopan, México, 1970) se afianza como uno de los consentidos de los festivales, que reafirma con su presencia en el Hay Festival Xalapa, donde dos premios Nobel —J.M.G. Le Clézio y Wole Soyinka— y otros autores más que consagrados, se dieron cita.
La relación que tiene con su nombre —confiesa— es extraña. “Los nombres tienen una suerte de dualidad que pesa indistintamente, y el mío adoptó una forma no siempre grata cuando Yuridia (interprete de la popular canción ‘Maldita primavera’) decidió cambiarlo por Yuri.
“Mi padre me llamó Yuri porque admiraba al astronauta ruso Yuri Gagarin, el primer hombre en llegar al espacio, así que, imagínate, crecí sabiendo que me llamaba igual que el famoso cosmonauta y llega esta mujer y cambia todo.”
¿Por eso en Trabajos del reino, tus personajes no tienen nombre?
De alguna manera. Decidí que más que los nombres, hablaran las acciones, que pudieras recordar la historia y a los mismos personajes, pero no por sus nombres sino por sus perfiles, por sus actos.
Como el mundo del narco.
Yo no he querido usar la palabra narco. Si bien la trama está envuelta en un ambiente del crimen organizado, no fue mi intensión que se relacionara con el narcotráfico.
Más allá de la relevancia del tema, ¿la literatura sobre el narcotráfico no se ha convertido en una moda o un cliché?
No. La violencia y todo lo que conlleva el narcotráfico nunca será un cliché. Hablar de ello y denunciarlo, tampoco. La literatura no es estática y en esa medida observa realidades, se las apropia, las expresa.
¿Cómo se pasa de la literatura para adultos a la literatura para niños y viceversa?
No hay diferencia en escribir para adultos y para niños. Ambos merecen respeto y la calidad siempre debe ser la misma para unos y otros. Cuando los hermanos Grimm contaron sus historias no creo que pensaran que las iban a leer niños, de hecho sus cuentos están escritos para adultos que ahora leen los niños. Y yo espero que mis trabajos (Los ojos de Lía y ¡Éste es mi nahual!) puedan ser leídos no solo por niños y adolescentes sino también por sus padres.
¿Y como Lucio, tú ya descubriste a tu nahual?
Estoy en eso. Vivo obsesionado con la idea, de hecho esa búsqueda me llevó a mi último trabajo literario que ya está en manos de mi editor. La novela va hacia ese encuentro con ese ser mágico, expresado como un enorme perro negro, y la identidad. Es una historia que espero pronto se publique.








