Escándalo iraní envuelve a la banca de Londres
Unas 85 mil transacciones en dólares ocultadas a las autoridades de Estados Unidos habrían sido realizadas desde 2001 por el Charterd Bank y el HSBC a favor del gobierno de Teherán y contra las disposiciones de Washington.
El Senado de EU involucra al HSBC con miles de operaciones ilegales.
Londres • En 1959, el último emperador de Irán, Mohamed Rezha Palhevi, que llegó al poder por la influencia de británicos y estadunidenses, realizó una visita oficial al Reino Unido. En ese mismo año, el Chartered Bank firmó un acuerdo con un inversionista iraní para formar el Iranian-British Bank, que creció muy rápidamente. Pero tras la revolución islámica de 1979, las 24 agencias de la firma fueron nacionalizadas inmediatamente.
La anécdota resume en gran parte el desarrollo del Chartered Bank, convertido más tarde en Standard Chartered: ahí donde el Imperio o la influencia británica se extendieron, el banco colocó sus peones. Pero si durante mucho tiempo fue su principal fuerza, hoy esa apertura internacional podría costarle caro al banco.
En efecto, fue esta presencia mundial histórica, que abarca de la A de Afganistán a la Z de Zimbabue, la que explica, al menos en parte, que sea hacia ese establecimiento al que se volteó el Banco Central iraní cuando tuvo necesidad de efectuar transacciones en dólares.
El pasado 6 de agosto, el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York lo acusó de haber efectuado transacciones ilegales para clientes iraníes, entre ellos el Banco Central de Teherán, lo que choca con las sanciones de Estados Unidos a Irán por su programa nuclear. En total, 60 mil transacciones por 250 mil millones de dólares, realizadas entre 2001 y 2010, habrían sido ocultadas a las autoridades. El anuncio tuvo el efecto de una sacudida sísmica para el Standard Chartered, el único banco británico que había escapado a recientes escándaños. El martes, sus acciones cayeron 17 por ciento.
No obstante, el banco rechazó categóricamente las acusaciones. Afirma que contactó a las autoridades estadunidenses en 2010 respecto de sus transacciones con Irán, de las cuales “99%” respetaron la regulación, según el banco. Añadió que las transacciones dudosas no pasarían de 14 millones de dólares.
El hecho marca un paralelo evidente con el HSBC,acusado de haber realizado transacciones secretas con Irán por 16 mil millones de dólares durante seis años, según el informe de la comisión de investigación del Senado de EU y revelado en julio pasado. Los responsables del banco, determina el informe, estaban “al corriente de las transacciones secretas con Irán” desde 2001 y hasta 2007, con un total de 25 mil operaciones. Unos 16 mil millones de dólares en transacciones habrían sido ejecutados sin que se haya podido registrar el vínculo con Irán. Pero “la gran mayoría de las transacciones iraníes, es decir 75 a 90% durante varios años, fueron realizadas a través del HBUS, la filial estadunidense del HSBC”, precisa el informe.
Añade que “de 2001 a 2007, dos filiales de HSBC, HSBC Europe (HBEU) y HSBC Oriente Medio (HBME) realizaron regularmente este tipo de operaciones que implicaban a Irán a través de HBUS.”
Como es sabido, los parlamentarios también acusaron al HSBC de exponer al sistema financiero de EU a operaciones de lavado de dinero de los cárteles mexicanos.
Puntos en común entre los dos bancos: ambos tienen su sede en Londres, están presentes en el mundo entero y se han desarrollado en forma paralela al Imperio británico. Y si bien hace mucho que se pasó la página de la historia colonial, ambos funcionan aún en gran parte sobre la base de esta herencia.
Standard Chartered obtiene 90% de sus ganancias de Asia, África y Oriente Medio, mientras que dos tercios de los ingresos de HSBC provienen de los países emergentes.
Para el primero, la historia comenzó en 1853. Autorizado por la reina Victoria, el empresario James Wilson funda el Chartered Bank abriendo oficinas en Bombay, Calcuta, Shanghai, Hong Kong y Singapur. Tras la ampliación del canal de Suez en 1869 y la extensión del telégrafo en China, en 1871, el banco jugó un importante rol en el desarrollo del comercio con Asia. A su vez, Standard Bank, creado en 1868 en Sudáfrica, financió las minas de diamante y de oro. Un siglo más tarde, el banco tenía 600 agencias en África. Una lógica muy similar a la seguida por el HSBC, cuyas raíces se remontan a 1865.








