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El sexódromo: Guapas y liberadas. Las mujeres del 2012

El Ángel Exterminador •

Sin duda, las chicas del año fueron aquellas que se animaron a demostrar que, parafraseando a Joaquín Sabina, son mujeres además de unas damas. Ya sea desde un escenario, atrás de una cámara, leyendo un libro, luchando por sus derechos sexuales y de género, este 2012 tuvimos un movimiento femenino interesante.

México • En diversas revistas del mundo suelen presentar, al final del año, la lista de las mujeres más hermosas de los 12 meses, en donde destacan actrices de Hollywood que hemos visto hasta el cansancio en revistas del corazón y películas serie B. Este 2012, por ejemplo, han elegido a Kate Holmes como la más guapa, aunque a mí me parece simplona y mala actriz.

En cambio, me gustó enterarme de cuál había sido la selección del portal AskMen, en donde cinco millones de ciberlectores a nivel internacional eligieron a la mujer más deseada: Sofía Vergara, actriz que recién cumplió cuarenta años y que se puso bajo los reflectores por su buena actuación en la serie Modern Family. La colombiana es una mujer madura y hermosa, con carácter, que ha tenido claroscuros en su carrera, pero siempre ha procurado hacer un buen trabajo y verse bien (sin que sea su obsesión).

Otra chica para agasajar pupilas que “descubrí” este año fue la modelo pin up Gia Genevieve, una pelirroja que se dio a conocer en 2009 y en este 2012 que mañana termina se volvió estrella. Les recomiendo que le echen un vistazo a sus fotos en internet para que admiren sus curvas (bastante pronunciadas), sus labios carnosos y su hermoso cabello color fuego, aunque estoy segura de que lo primero que verán en ella es su pechonalidad.

Una musa que este año ingresó al más allá fue Sylvia Kristel, la mítica protagonista de la cinta porno de culto, Garganta profunda. Durante sus últimos años de vida se dedicó a exponer pinturas en Ámsterdam, pero el 12 de junio sufrió un accidente cerebrovascular que la llevó al hospital. La noche del 17 de octubre falleció mientras dormía, a los 60 años de edad, luego de padecer cáncer de garganta, pulmón y esófago. Si aún no han visto la película, este inicio de año puede ser un buen momento. Se van a excitar pero también se van a divertir (a mí me parece muy graciosa).

Sin duda, las chicas del año fueron aquellas que se animaron a demostrar que, parafraseando a Joaquín Sabina, son mujeres además de unas damas. Ya sea desde un escenario, atrás de una cámara, leyendo un libro, luchando por sus derechos sexuales y de género, este 2012 tuvimos un movimiento femenino interesante.

Mucho me quejé del nicho celestial que le construyeron a la trilogía de las Sombras de Grey, escrito al vapor (según mi apreciación) por E.L. James, mujer que con tres libros “eróticos” —algunos hasta dicen que son porno, pero a mí me parecen románticos y hasta “rosa”—, que se convirtió en la escritora viva más rica del mundo. Me sigue pareciendo necesario llevar los clásicos eróticos y las novelas más recientes de este género a los burós de muchas más mujeres, pero después de pensarlo desde el lado de las lectoras, me da gusto que se hayan animado a comprar un libro con escenas de sexo explícito sin tener que angustiarse, avergonzarse o esconderse. Ojalá sea un primer paso para que sus siguientes lecturas en este tenor sean mejores.

Desde aquí, los abrazo con cariño, les mando besos húmedos y les deseo innumerables orgasmos sagrados para el 2013. Sean felices.

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EL BUZÓN DE VERÓTIKA

He leído que una fuente de orgasmos femeninos es el clítoris, pero no sé si debo acariciarlo suavemente o rápido, presionando o apretando. Si debo bajar el capuchoncito o dejarlo como está. Como ignoro todo eso, evito acercarme a esa zona de la anatomía de mi pareja, pero quiero complacerla. ¿Por dónde le entro?
Deseoso de fin de año

Amigo mío y del placer:

Tu duda es común, sobre todo entre los amantes más jóvenes, aunque, por lo regular, los caballeros no suelen preguntar sobre el tema por temor a hacer el oso o a que sus compañeras les digan que ellas tampoco tienen idea de cómo deben hacerlo (esto es cada vez menos frecuente, pero aún hay mujeres que no se han masturbado o lo hacen sin mucho conocimientos sobre el origen de lo que sienten).

Algunos muchachitos del amor aprenden sobre la marcha, intuyendo la manera en que les gusta ser acariciadas a sus parejas debido a sus reacciones, y otros tantos de plano nunca se instruyen, por lo que luego terminan agarrando esa sacrosanta partecita como si fuera masa y quisieran hacer tortillas. ¡Auch! Así como a los hombres les duele si nos excedemos acariciando los testículos, nosotras podemos salir disparadas fuera de la cama si nos estrujan de más el clítoris.

Las quejas más comunes por parte de ellas tienen que ver con que los romeos se apoyan demasiado sobre el pequeñín, su ritmo no es constante (van más lentos que una tortuga o se sienten Rayo McQueen tratando de ganar la Copa Pistón), tocan los labios vaginales en lugar del clítoris o se clavan en una sola manera de acariciar en lugar de intercalar estilos.

Es básico que la chiquitita en cuestión esté excitada, pues es necesaria la lubricación. Se puede iniciar agasajando los muslos, la ingle, las nalgas, y poco a poco comenzar a tocar el clítoris (en el entendido de que el galán sepa dónde está, ¿verdad?). El dedo medio y el dedo índice son los preferidos para las caricias clitoridianas, las cuales deben ser suavecitas, apapachadoras al principio. Pueden llegar a convertirse en unas sobadas muy intensas, de larga duración, con fricción intensa, pero eso varía en cada leidi, señores (mejor preguntar).

Es importante estar atento a las manifestaciones de placer o de disgusto de la contraparte. A veces a las mujeres nos da vergüenza decir que nos duele un poco o que no estamos sintiendo gran cosa, pero nuestro cuerpo no miente: si molesta, seguramente por instinto el cuerpo se alejará de las manos, pero si gusta se retorcerá como si le estuvieran dando toques eléctricos potentes pero cariñosos. No faltan las que dicen “no sigas” cuando están pensando “no te detengas”, así que lo ideal es conocer de qué pie cojea la amazona.

Las zonas más sensibles del clítoris son generalmente el glande (así como la capucha que lo recubre) y el freno, que se encuentra debajo del glande. A algunas mujeres les agrada que les acaricien la capucha, pues el glande es tan sensible que en ciertas ocasiones resulta desagradable el contacto directo en él. Uno de los movimientos favoritos es el circular alrededor del clítoris, aunque el de vaivén que va de arriba hacia abajo es bastante apreciado.

Conforme se vaya acercando el orgasmo, es bueno aumentar el ritmo, tratando que no se pierda, porque es terrible que justo cuando estás alcanzando el cielo te regresen a la tierra porque en vez de seguir los cuatro cuartos se pasaron repentinamente a octavos.

El clímax que se experimenta cuando el compañero masturba a su chica es de los más intensos. Algunos de los más espectaculares orgasmos que yo he vivido han sido generados de esa manera, pero he entendido que cada clítoris es un mundo. Hay una manera de hacerlo fabulosa, en donde él debe tener la mano abierta sobre el Monte de Venus, de tal manera que el clítoris quede entre la palma y el inicio de los dedos. La fricción debe ser de arriba hacia abajo, sin perder el ritmo ni la intensidad. Quien lo haga debe tener brazo fuerte para aguantar si ella no alcanza la muerte chiquita de inmediato, pero si sostiene la caricia se verá recompensado por gemidos, caritas de sorpresa, movimientos de tlaconete con sal y demás expresiones encantadoras del placer.

No hay que olvidar que cada mujer es diferente. Quizás a tu chica le guste la velocidad y la rudeza, por lo que no está de más que le preguntes cómo prefiere que lo hagas. Incluso al principio podrías dejar que ella te guiara con su propia mano, para que veas la manera que más la prende.