Edición:

Microempresas, con los créditos más caros

Negocios •

Reducir las tasas de interés exige disminuir la inflación y hacer más expeditos los procesos judiciales para que las instituciones recuperen impagos, dicen analistas.

México • En el país las microempresas son el sector productivo con las mayores dificultades para subsistir, pero también las que deben pagar las tasas de interés más altas del mercado, incluso en algunos casos más del doble de lo que paga una firma de gran tamaño.

Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) muestran que la tasa de interés promedio para las microempresas que ofrecen los siete principales bancos del país es de 11 por ciento, mientras que para las grandes compañías apenas llega a 7 por ciento.

Resalta el caso de HSBC, que impone una tasa de interés de 17.73 por ciento a las microempresas, mientras que una de mayor tamaño solo paga 6.93 por ciento.

Este hecho complica la situación de las empresas y representa una limitante para que nuevas firmas se acerquen a la banca, pues consideran que existen formas más accesibles de obtener recursos, afirmó Juan Carlos Pérez, director de la licenciatura en administración financiera del Tecnológico de Monterrey.

Los bancos hacen una diferencia entre las tasas, aun cuando se toma garantía de la banca de desarrollo, pues en el caso de impago, el proceso implica un proceso legal que puede ser muy complicado, comentó Federico Hernández, socio de la Práctica de Finanzas Corporativas de KPMG.

En BBVA Bancomer, la tasa de interés para las microempresas es de 9.53 por ciento; para un crédito en pesos, a una pequeña le cobra 8.63, a una mediana 8.41, y a una grande 6.81 por ciento.

Inbursa también cobra un diferencial importante, pues mientras que a una microempresa le presta a 12.43 por ciento, a una grande le aplica 6.53 por ciento.

“Se le presta más barato a las firmas de gran tamaño porque tienen mucho más dinero en su balance, más flujo, y son parte de una compañía multilateral que las respalda, tienen una historia mejor de pago y proyectos más ambiciosos”, añadió Juan Carlos Pérez, del Tecnológico de Monterrey.

Sin embargo, estas diferencias generan desincentivos entre el sector productivo más pequeño de México, pues a final de cuentas dar más crédito a las unidades productivas de menor tamaño es darle más oxígeno a la economía en su conjunto, refirió Federico Hernández de KPMG.

Guillermo Babatz, presidente de la CNBV, ha destacado que el gran reto de la banca en el país es lograr una mayor penetración, pues 300 de los principales acreditados en el sector, productivo concentran aproximadamente 50 por ciento de la cartera de crédito destinada a las empresas.

“Por lo anterior, un objetivo compartido entre la banca y las autoridades financieras es lograr una mayor penetración. Esto incrementaría el potencial de crecimiento de México, al tiempo que reduciría el riesgo de tener concentrado en crédito en pocas empresas, una de las mayores vulnerabilidades de nuestro sistema bancario”, recalcó el funcionario.

Es de subrayar el caso de Scotiabank, único banco que cobra una tasa menor a una microempresa que a una grande; en la primera ejerce 6.48 por ciento y en la segunda 7.38 por ciento.

Santander aplica un interés de 11.54 por ciento a las microempresas, 8.94 a las pequeñas, 8.48 a las medianas y 7.12 por ciento a las grandes.

El crédito bancario resulta una de las opciones más caras y sin lugar a dudas una de las últimas opciones para las medianas empresas, en particular, aseguró José Antonio Quesada, presidente del Instituto Mexicano de Finanzas y experto en el sector financiero de la firma PricewaterhouseCoopers.

A pesar de ello, la banca tiene claro que el principal canal mediante el cual el crédito influye en el crecimiento económico del país es el financiamiento para proyectos de inversión privada, por ello al menos 14 instituciones del país cuentan con más de 50 productos diferentes para todo tipo de empresas, añadió Roberto Galarza, responsable del comité de pequeñas y medianas empresas de la ABM.

Banorte tiene una tasa de 9.25 por ciento para las microempresas, pero de solo 7.24 por ciento para las grandes.

En Banamex oscilan desde 9.78 por ciento para las microempresas, y de solo 7.38 por ciento para las grandes.

Juan Carlos Pérez, del Tecnológico de Monterrey, indicó que en México a diferencia de otros países con nivel económico similar, no se cuenta con un plan estratégico de distribución de crédito, el cual sirve para dar préstamos a los sectores que más lo requieren.

“Se está enfocando de mal manera los préstamos, respecto a las necesidades que tiene el mercado. El financiamiento debe ir de la mano de una política pública de gobierno”, precisó.

Federico Hernández de KPMG, expuso que las tasas que se ofrecen al sector productivo en México se ubican en un nivel adecuado. Sin embargo, dijo que para que se tenga una reducción es necesario que baje la inflación y que se genere un mejor marco legal para poder recuperar los préstamos que no se pagan.