Llama Iglesia Católica a analizar propuestas de pobreza de presidenciales
En el editorial del semanario Desde la Fe señala que es necesario un cambio profundo que nos convoque a todos en responsabilidades múltiples y en una participación comprometida.
Ciudad de México • La iglesia católica se pronunció por un acuerdo nacional, que se logre a través de un diálogo con todos los sectores para enfrentar la pobreza y la desigualdad. Y exhortó a los mexicanos a analizar las propuestas de los candidatos presidenciales sobre estos temas.
El semanario Desde la Fe en su editorial “El acuerdo que falta” destacó que “los mexicanos nos encontramos en una época de discernimiento, escuchando las propuestas de aquellos que buscan nuestro voto. Juzguemos esas propuestas también a la luz de estos problemas, y actuemos con todos para que nadie en la sociedad olvide que la paz, la justicia y el cuidado de la tierra deben crecer juntas en nuestra nación”.
Cáritas Mexicana publicó recientemente el informe Dolor de la tierra, dolor de los pobres ¡Actuemos ya!, en cuyas páginas reporta un duro escenario para México en los próximos años, respecto a las consecuencias sociales que podrá acrecentar el cambio climático global.
Las afectaciones climatológicas perturban sin duda a gran parte de nuestro territorio nacional; son ya críticas las prolongadas sequías, y los desastres naturales parecen ser cada vez más agresivos con las poblaciones. Por desgracia, quienes más padecen estas circunstancias son las comunidades más empobrecidas del país.
Mientras la firma de inversión y de seguros Goldman Sachs prevé que, para el 2020, México podría aportar el 7.8 por ciento del Producto Interno Bruto del mundo, y que probablemente se encuentre entre las diez economías principales del globo, Cáritas prevé que para el mismo año, México conservaría la media de precipitación pluvial en apenas el 2 por ciento del territorio nacional, y que la temperatura promedio podría subir hasta en un grado en más de la mitad del país. Ambas situaciones agravarían la ya de por sí lamentable condición de pobreza en la que se encuentran casi 50 millones de mexicanos.
Según el mismo informe, en mil 200 municipios del país (de 2 mil 422 existentes en 2005), hay una marginación de ‘media’ a ‘muy alta’, con poblaciones que carecen de los accesos básicos a la educación, a la vivienda digna y a la percepción económica suficiente. Esto prácticamente deja excluida a la mitad del país en la participación de bienes y servicios esenciales para el desarrollo de sus capacidades básicas. Ante esta situación, poblaciones enteras que ya tienen un problema de miseria y marginación podrían padecer crisis desastrosas que las colapsarían completamente.
Para atender esta dura realidad, en tiempo de campaña los candidatos se limitan a asegurar que “invertirán más”, “destinarán más recursos” o que “crearán fondos” para revertir la pobreza o la destrucción del medio ambiente. Pero sabemos que es insuficiente y vano pensar que el dinero remediará estos problemas, así como las dificultades venideras.
¿Qué tipo de riqueza puede detener el cambio climático o puede garantizar que sus efectos no sean más crueles con los más necesitados? La Iglesia Católica ha planteado que se requieren no sólo de titánicas tareas aisladas o nuevos marcos institucionales para atender el tema ambiental en México. Es preciso un cambio profundo que nos convoque a todos en responsabilidades múltiples y en una participación comprometida.
“Hoy debemos sentirnos llamados a renovar la superficie de la tierra, pues son nuestros estilos de vida los que contribuyen en mucho con la forma en la que viven hoy los más pobres entre nosotros y también contribuyen al cambio climático. Juzguemos nuestras formas de vivir” concluye el editorial.








