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Nunca imaginamos que hacían ahí kilos y kilos de cristal

Policía •

MILENIO realizó un recorrido por un narcolaboratorio disfrazado de rancho enclavado en una zona boscosa.

Jilotzingo • Lucía como un racho de 5 mil metros cuadrados pero no lo era, en su interior elaboraban drogas sintéticas. “Nunca imaginamos que en lo más alto del cerro fabricaran kilos y kilos de crystal”, aseguró José, uno de los cuatro delegados del pueblo Santa Ana Jilotzingo.

La Secretaria de Seguridad Ciudadana del Estado de México ha desmantelado 11 narcolaboratorios en lo que va del año. El último fue incautado el viernes pasado tras un operativo en la zona boscosa de ese poblado.

“Aquí todos nos conocemos y durante los últimos años llegó mucha gente desconocida, hoy vemos muchas camionetas con placas de Michoacán”, comentó una vecina preocupada por lo que ocurre al noroeste de Toluca.

En 2011, el ex procurador Alfredo Castillo informó que Los Caballeros templarios instalaron en Jilotzingo un campamento para esconderse y acopiar armas. Un año después quedó al descubierto que ahí no solo se resguardaban, también elaboraban toneladas de narcóticos.

El laboratorio fue construido en una zona de difícil acceso, incluso los vecinos de Jilotzingo no suelen caminar por ese lugar. “Nosotros no vamos para allá porque está muy lejos y además es muy arriesgado pasar por ahí”.

Para llegar al narcolaboratorio hay que cruzar La Trampa, así le llaman a la comunidad más cercana. Una vez atravesado el poblado, el camino empeora por la cantidad de zanjas. “Los carros pequeños no logran pasar, solo las camionetas 4x4 y más adelante solo se sube caminando”, afirmó el delegado.

La vereda es cada vez más angosta y las zanjas más pronunciadas. Al caminar se observan serpientes muertas y casquillos percutidos. “El cerro se convirtió en un tiradero de ejecutados, yo tengo la fotografía del último difunto que fuimos a recoger la semana pasada”, narró José.

“Ninguno de los cuerpos abandonados corresponde algún vecino, por eso creemos que se trata de gente que viene a tirar aquí los cuerpos de personas que matan en otros lugares”, señaló Isabel, quien trabaja en la zona centro Jilotzingo.

Tras una caminata de aproximadamente dos horas se llega a la parte alta del bosque donde se observa un predio de 5 mil metros cuadrados sin árboles y con varias construcciones de madera.

“El predio cuenta con diversas casas de este material que eran empleadas para la fabricación de drogas sintéticas simulando que se trataba de una ranchería, y donde se incautaron diversos químicos”, dice el comunicado publicado el pasado 19 de octubre por la Secretaria de Seguridad Ciudadana del Estado de México.

Por lo menos tres efectivos de la policía estatal resguardan la entrada del narcolaboratorio. En la parte alta del terreno hay una casa con ocho habitaciones donde presuntamente vivían las personas que trabajaban en el lugar.

La Secretaria de Seguridad mexiquense halló en el predio dos áreas de procesamiento, dos bodegas, una sala de enfriamiento y un depósito de agua que utilizaban para la fabricación de crystal.

También confiscaron decenas de bolsas con narcótico procesado, paquetes de sosa caustica, distintos tipos de ácidos, mascarillas de protección y otros artículos que suelen emplearse en la producción de drogas sintéticas.

A cinco días de la incautación, la SSC informó que no detuvo a ninguna persona ya que el predio fue abandonado por quienes lo operaban minutos antes de la llegada de los uniformados.

“Nosotros les pedimos a las autoridades que realicen bien su trabajo, que refuercen la seguridad en la zona, sobre todo en el cerro donde aparecen cada vez más muertos, que cuiden a quienes verdaderamente nos dedicamos a trabajar decentemente”, concluyó José.

Claves

La Secretaria de Seguridad Ciudadana ha desmantelado 13 narcolaboratorios en un año.
Atlacomulco, Tlatlaya y Chalco son los tres municipios donde más han encontrado sitios clandestinos para el procesamiento de droga.

Durante este año, han sido detenidas ocho personas, presuntamente relacionadas con la operación o vigilancia de laboratorios clandestinos.