Anuncian monumento del Bicentenario
Los más importantes arquitectos del país fueron convocados ayer por el presidente Calderón para realizar lo que será el Arco Conmemorativo, la obra más emblemática con la que se festejarán los 100 años de la Revolución y los 200 de la Independencia.
México • .- Con un despliegue de fuegos artificiales que simularon un enorme arco y un espectáculo multimedia que evocó las gestas de la Independencia de México y de la Revolución, el presidente Felipe Calderón lanzó la convocatoria nacional para la construcción del monumento conmemorativo del Bicentenario, proyectado para que sea el monumento más emblemático de 2010.
“Hemos unido voluntades para convocar a un concurso nacional, el cual tiene por objeto un Arco Conmemorativo del Bicentenario, por su importancia simbólica y belleza arquitectónica, estoy seguro que ese monumento se sumará a la majestuosidad de obras emblemáticas y admiradas por todos los mexicanos, como el Ángel de la Independencia, el Hemiciclo a Juárez o el monumento a la Revolución.”
En los jardines del Castillo de Chapultepec, el primer mandatario del país indicó que los 37 arquitectos mexicanos invitados a participar en este certamen tienen hasta marzo para presentar sus anteproyectos, que serán evaluados por un jurado integrado por artistas, arquitectos, historiadores y autoridades de los gobiernos federal y de la Ciudad de México.
Entre los arquitectos elegidos se encuentran Alberto Kalach, Javier Sordo Madaleno, Pedro Ramírez Vázquez, Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, Enrique Norten y Fernando González Gortázar.
La propuesta ganadora se dará a conocer hasta abril, pero será en junio cuando se empezará a edificar ese Arco Conmemorativo del Bicentenario que atravesará el Paseo de Reforma.
El monumento estará delimitado por la plaza de la Secretaría de Salud y la calzada de los Leones, por donde se entra al Bosque de Chapultepec, y el parque Ariel, a un costado de la Torre Mayor, lugar donde alguna vez estuvo la la Diana Cazadora. Su inauguración está prevista para el 16 de septiembre de 2010.
Para encauzar los festejos, el Presidente dijo que, más allá de las diferencias parciales, se ha pensado en un programa conjunto entre el gobierno federal y el de la Ciudad de México.
Observado por personajes del mundo cultural como Enrique Krauze, Consuelo Sáizar, Alicia Meyer, Gerardo Estrada y Felipe Leal, el jefe del Ejecutivo señaló que conmemorar la Independencia y la Revolución implica luchar juntos para superar los serios problemas que amenazan a la nación.
Después de escuchar las palabras de José Manuel Villalpando, director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México; del doctor Javier García Diego, presidente del Colegio de México, y de José Ángel Ávila, secretario general de Gobierno del Distrito Federal, el presidente Calderón subrayó que el mejor homenaje que se puede rendir a los héroes de la nación es unir fuerzas para dar cumplimiento a los mejores ideales que nuestro país ha heredado del pasado.
“Ante el pasado México tiene el deber de la reconciliación, como escribió Octavio Paz; 2010 debe ser el año de esa reconciliación, pero frente al futuro México tiene un deber mayor, el deber de la unión, y de la pluralidad que nadie puede vulnerar”, subrayó Calderón.
Este gran anuncio se da dos años después de que el entonces coordinador de los festejos, Rafael Tovar y de Teresa, diera a conocer que se planeaba un gran monumento conmemorativo: “Todavía se estudia el lugar donde se levantaría dicho monumento y se realiza una consulta para que toda la sociedad esté de acuerdo en el lugar en que se debe erigir” (MILENIO 21/11/2007).
Claves
Los festejos
La comisión encargada de organizar los festejos conmemorativos del Centenario de la Independencia que encabezó el presidente Porfirio Díaz, se constituyó tres años antes de su realización.
A partir de 1907 se programó la realización de obra pública con carácter social, pero sin perder su esencia de efeméride. Fue así como se proyectó la edificación de la Columna de la Independencia, a cargo del arquitecto Antonio Rivas Mercado, y el diseño del Hemiciclo a Juárez, por parte de Guillermo Heredia.
En septiembre de 1910 el presidente Díaz colocó la primera piedra del Monumento a Louis Pasteur, y en los días subsecuentes programó su visita a las pirámides de Teotihuacan, después de que la zona fuera sometida a un profundo salvamento arqueológico, el cual consistió en la reconstrucción de esos imponentes monumentos.









