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¿Y a ti te gusta lo malo?

El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva

Llevo varias semanas en franco debate sobre lo que está pasando con las telenovelas mexicanas, sobre cómo son, cómo deben ser y cómo van a ser.

¿A qué viene al caso hablar de esto hoy? A que el viernes pasado terminó Los Rey por Azteca 13, a que estuvo muy buena, a que acabó increíble, pero como que algo pasó y no hizo tanto ruido como el que todas las noches hace Amores verdaderos en XEW-TV. ¿Por qué?

Si yo pongo en dos pantallas imágenes de Los Rey e imágenes de Amores verdaderos, Los Rey se la lleva de calle.

Mientras que la telenovela de Televisa se ve vieja, teatral y grotesca, la de Azteca se ve actual, cinematográfica y muy bien realizada.

Mientras que el melodrama de El Canal de las Estrellas lo hemos visto cuatro veces en diferentes señales y en diferentes versiones en los últimos 10 años, el de Azteca Novelas era original, o al menos parecía original, que es la queja más recurrente de los fanáticos de esta clase de emisiones.

Y así me la puedo pasar haciendo comparaciones toda la mañana y en casi todo lo que le mencione, la mejor telenovela siempre va a ser la de la televisora del Ajusco.

¿Entonces por qué el público no la favoreció? ¿Por qué la gente prefirió sintonizar algo absurdo, algo choteado, algo mal hecho? ¿Por qué?

Antes de que me responda, le suplico que traslade esta misma pregunta a otros programas, a otros ámbitos de nuestra vida nacional. ¿En qué momento nos rendimos? ¿En qué momento nos volvimos así?

Que si Azteca es una marca que nos ha jugado chueco y que si, por lo mismo, la estamos “castigando”.

Me parece perfecto, pero no me va a decir usted que Televisa siempre nos ha jugado limpio y que por eso la preferimos por encima de cualquier cosa. ¿Entonces?

El viernes terminó Los Rey y yo tengo muchos sentimientos encontrados.

Me queda claro que siempre fue superior a mamarrachadas como La otra cara del alma, que sus escritores, actores y directores hicieron un gran trabajo, y que hoy podríamos estar hablando de lo que pasó con Vado (Leonardo García), de la boda y de mil detalles más.

Pero como que a la opinión pública, incluso a la de las audiencias telenoveleras, le gusta lo malo, como que lo que le tiene que gustar es lo malo.

¿Ahora entiende cuando le digo que estoy en franco debate? ¿Cómo es que se tiene que producir para el público mexicano en la actualidad? ¿Cómo tienen que ser las telenovelas en 2013? ¿Cómo?

LA GRAN CONSPIRACIÓN

A varias amigas muy queridas les gusta la serie Touch, del canal Fox, porque están enamoradas de Kiefer Sutherland (24), su protagonista, y porque les encanta verlo como padre de familia.

A mí me gusta porque me parece admirable que algo que comenzó tan dulce haya evolucionado hasta convertirse en un ejercicio de lo más profundo y que de ahí haya vuelto a girar hasta transformarse en una de las emisiones más creativas y emocionantes del momento.

Sí, yo sé que las conspiraciones políticas y empresariales son una de las cosas más apasionantes que se pueden hacer en televisión, pero combínelas con paternidad, con amor, y ahí sí vamos a tener una bomba del entretenimiento.

Bueno, pues esto es Touch, la nota es que hoy, en punto de las 22:00, Fox va a estrenar su segunda temporada y usted no se la puede perder.

Si le gustan los golpes, la acción y los balazos, tiene que estar ahí. Si le gustan los valores familiares, la ternura y el sentimentalismo, también.

Pero si le gusta la filosofía, la ciencia y las matemáticas, por supuesto que también. Ahí está la magia de esta obra de Tim Kring, el autor de Heroes.

Touch es un espectáculo completísimo, hermoso, alucinante y su segunda temporada viene corregida y aumentada, es un caramelo para todos los que amamos el mundo de los cómics, de los superhéroes y de la fantasía.

En el remoto caso de que usted no la haya visto, ¿de qué trata? Aparentemente de las aventuras de un papá que quiere sacar adelante a su hijo, un niño que es, al mismo tiempo, genio y discapacitado.

Pero la verdad es que habla de cómo todos los seres humanos estamos interconectados y de cómo, por encima de nosotros, hay patrones matemáticos que nos rigen.

Ahora, en Touch (2), una entidad maligna va a querer utilizar esos patrones para algo terrible, va a utilizar a quienes pueden detectarlos, los va a querer destruir y, por supuesto, Kiefer Sutherland va a luchar para salvar al mundo.

Y van a aparecer nuevos personajes, de distintas generaciones, y vamos a vivir nuevas aventuras y hasta vamos a cambiar el eje central de esta producción de Nueva York a California. Esto pinta bien, muy bien.

Aunque hay muchos estímulos en muchos canales abiertos y de paga, luche por ver hoy el estreno de la segunda temporada de Touch.

Con que vea el capítulo de esta noche yo sé que le va a entender y que le va a gustar.

Se lo recomiendo.