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Justino y "El Chepo" …Ya se la cobraron

A balón paradoRafael Ocampo

¿Cuál es la mejor afición en el futbol y en cualquier otro deporte? ¿La que apoya de forma incondicional y aplaude aún en el error y en la derrota? ¿O aquella que exige, que se muestra molesta y es aún capaz de protestar o de abuchear a su equipo cuando las cosas no salen?

Cualquier entrenador, directivo o jugador respondería que la primera, la que se muestra incondicional y entregada. En México hay algunos ejemplos de ello: a bote pronto diría que así son, cuando menos, la mayoría de los seguidores de los Pumas, de los Rayados y de los Tigres.

Pero muchos otros opinarán que no, que lo mejor es contar con fanáticos que no se conformen con poco, con un grupo de aficionados que presionen cuando las cosas no salgan, obvio, de buenas maneras. Pudiera ponerse como ejemplo lo que hace unos días le pasó al Tri en el Estadio Azteca, en el decepcionante empate, contra Jamaica.

Y justo en este punto me llama mucho la atención que ayer en Los Ángeles, California, Justino Compeán y José Manuel de la Torre, presidente de la Federación Mexicana de Futbol y entrenador de la selección nacional respectivamente, se prestaran a caer en este juego de definiciones.

El directivo no tuvo empacho en reconocer que “la mejor afición” de la selección está en los Estados Unidos… ¿Qué necesidad de decir esto? Casi inexplicable en un personaje habitualmente tan hábil y diplomático.

Y el entrenador reconoció: “Nos duele mucho lo que pasó en este partido (contra Jamaica)… Después del partido… estarán en todo su derecho de aplaudir o de abuchear, eso es normal. Pero creo que dentro del partido lo más razonable para una afición es que te apoyen en todas las circunstancias…”

La verdad es que la característica principal del aficionado al Tri, en los Estados Unidos o en México, es su condición de villamelón, más que de experto.Por ello no debería preocupar demasiado, a nadie, su reacción. Ni en los triunfos ni en las derrotas.

twitter@rocampo