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El meteorito y otros signos fatales

Autonomía relativaJuan Ignacio Zavala

Como si el horno estuviera para bollos ahora caen meteoritos. Signo ominoso de los tiempos un proyectil surca el aire para hacernos sentir en la era de las glaciaciones. Preparémonos para lo que se perfila como annus horribilis.

Son ya muchas las señales. En México vemos el regreso de los dinosaurios, personajes del pleistoceno político de nuestra nación que creíamos que ya abonaban la tierra con esas bestias que fueron los mamuts, y ahora ocupan cargos directivos en cualquier dependencia del gobierno federal. Nada es casualidad en este regreso a la era de las cavernas. Si creíamos que estábamos solos, el pueblo ruso de Cheliabinsk ahora nos acompaña con la irrupción de una bola de fuego incandescente cuyas ondas dejaron centenas de heridos.

¿Qué se hace cuando un aerolito o lo que fuera se dirige a la tierra? ¿Se apaga el bóiler? ¿Esperar ansiosamente en la televisión la aparición de Jaime Maussan para decirnos que no estamos solos, que un mundo nos vigila, que siempre lo tachamos de loquito y que ahora esperemos la llegada de los ovnis? ¿O esperamos la aparición de Norberto Rivera a decir que ellos habían advertido de la necesidad de una vida apegada a los valores católicos y que por eso ahora lloverá fuego como en Sodoma, para ser consumidos por las llamas de nuestras vidas lascivas y pecaminosas? No hay un manual, un consejo que ayude a no gritar y no empujar o cosas por el estilo.

La semana dio muestras desde el inicio de que las cosas ya no serían como antes. Un rayo se manifestó como signo de algo, todavía no se nos dice si de apoyo o molestia, a la renuncia de Benedicto XVI. Otra manifestación de la madre tierra para algunos, del Creador para otros, pero el caso es que tendremos dos Papas guste o no. El que salga elegido del cónclave ¿no sentirá la presencia de su antecesor por todos lados? Así que a partir de marzo, 2 Papas 2.

Si uno trata de encontrar seguridad en su país ante lo que pasa en el mundo, las señales no son muy halagadoras. Chong, que es el secretario de Gobernación, le ha dado vuelo a los paramilitares comprendiendo que quieran crear otro Estado dentro del que vivimos los demás. No suena muy tranquilizadora la proliferación de estos grupos pero a la mejor es la nueva estrategia del gobierno: que todo el mundo se arme. Para colmo uno toma el periódico del sábado y Fernando Mayolo (Reforma 16/02/13) nos da una crónica del recorrido de nuestro presidente Enrique Peña Nieto por una exposición militar para todo público. El presidente ve unas granadas exhibidas y pregunta con preocupación por su pueblo “¿Y estas no están activadas?”A lo que informan que no hay problema y dice “Ah, bueno…” Poco antes, durante su recorrido vio a unos perros adiestrados y exclamó: “Los pastor alemán son muy bonitos”. La sensación de abandono después de leer las declaraciones presidenciales es inevitable.

Pero no es todo. Carlos Puig en estas páginas (MILENIO 16/02/13) nos avisa que hemos vivido en el error histórico y a saber en cuántos más. Christian Duverguer publica un libro en el que nos anuncia que la historia escrita sobre la conquista de la Nueva España por Bernal Díaz del Castillo no es de tal autoría. Que seguramente la escribió Hernán Cortés porque Díaz del Castillo no sabía escribir. Algo pasará este año en el que caen bolas de fuego del cielo y la historia ya no la escribió el que la escribió, ya no sabemos lo que se supone que sabíamos. Annus horribilis.

Twitter: @juanizavala