¿Perdonamos a Laura Bozzo?
El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva
Tengo un dilema moral: ¿qué pasaría si Laura Bozzo se arrepintiera de todo el daño que le ha hecho a este país, si nos diera explicaciones y nos pidiera perdón?
¿La perdonaríamos? ¿La convertiríamos en mártir? ¿La tomaríamos como un modelo de ética y responsabilidad social?
Podría suceder y en menos de lo que nos imaginamos la señora se convertiría en uno de los personajes más admirables y positivos de nuestra nación.
¿Usted qué haría? ¿Olvidaría? ¿Le daría la oportunidad de comenzar de nuevo como se la ha dado a otros?
¿Por qué le comento esto? Porque estoy viendo la nueva y última temporada de Jersey Shore por MTV y es eso: basura redimida.
Durante años, Jersey Shore fue un reality de gente sin oficio ni beneficio que le enseñaba a los jóvenes a hacer burradas porque, finalmente, eran chistosas, eran divertidas.
Ahora, cuando el programa va a terminar y muchos de sus elementos protagonizaron toda clase de escándalos, nos están dando explicaciones, nos están pidiendo perdón.
En resumen, ahora son buenos y no hay manera de no creerles, de no quererlos.
¿Se vale? ¿Por qué se vale? ¿Porque es un programa extranjero? ¿Si fuera un reality nacional haríamos lo mismo? ¿Si fuera Laura Bozzo, la besaríamos?
Sí está de pensarse porque, entonces, los que siempre se han portado bien dejan de valer la pena, porque, a partir de esto, habrá que portarse mal ya que, finalmente, siempre nos van a perdonar, ¿no?
Vea Jersey Shore, Laura y discutimos. La línea entra el arrepentimiento y la hipocresía tiende a desaparecer en países dominados por la doble moral. ¿A poco no?
¡AGÁRRESE FUERTE!
A propósito de dilemas morales, no sé qué hacer. Todavía no termino de encontrarle un buen espacio al estreno de Stage D de Once TV México cuando estos señores ya van a estrenar Downtown Abbey, una de las más exquisitas obras maestras de los últimos años.
¿Qué hago? ¿Le dejo de escribir de Stage D para escribirle de Downtown Abbey? ¿Me convierto en publirrelacionista de Canal 11 y le escribo todos los días de ellos? ¿Me hago menso y me pongo a babosear con Amores verdaderos?
A lo mejor para usted es muy fácil, pero para mí es la cosa más complicada del universo porque tengo la obligación profesional de hablar de todo, pero este canal del IPN está desatado. Tiene mejores contenidos que nadie.
Stage D es una joya, el programa que Televisa y Azteca quisieran para un día domingo.
¿Qué es? El mejor show de cultura joven de todo nuestro país, una experiencia audiovisual que, partiendo del periodismo de espectáculos y del periodismo cultural, nos lleva del rock nacional al arte urbano y de las entrevistas con los máximos exponentes de la música del mundo a tocadas en países insólitos.
Está hecho con recursos que ni MTV ha puesto a nuestra disposición y se ve y se oye de pelos.
¿Cuál es la nota? La capacidad de Once TV México para atender al público juvenil. ¿Qué otro canal, público o privado, con ese alcance, está haciendo más o menos lo mismo?
Búsquelo los sábados a las 22:00 y por nada del mundo se vaya a perder este jueves, a las 22:30, el estreno en exclusiva para la televisión abierta mexicana de Downtown Abbey. No le va a gustar, va a enloquecer.
REVOLUCIÓN
Algo pasó con Cinemax que como que sus más altos ejecutivos se pusieron las pilas, rediseñaron sus parrillas de programación y en las últimas semanas aquello se ha puesto increíble.
Todos sus contenidos están perfectamente bien acomodados de manera que, si no es algo de acción es algo de HBO, pero usted siempre va a encontrar ahí una espléndida opción de entretenimiento.
Entre las cosas que han estado sacando hay una serie que yo no sé por qué no es el escándalo de escándalos en la opinión pública de México y América Latina.
No le pide nada a cañonazos como The Walking Dead y Falling Skies, se llama Revolución y va por el mismo camino: el fin del mundo, el Apocalipsis, el adiós a la civilización.
¿De qué trata? De algo que nos pega a todos. ¿Qué pasaría si un buen día usted y yo nos quedáramos sin aparatos? Sí, sin celulares, computadoras ni videojuegos.
Ahora imagíneselo peor. ¿Qué pasaría si nos quedáramos sin electricidad, sin carros, sin aviones y sin nada que implicara energía?
Bueno pues de eso trata Revolución y, peor tantito, de cómo va a estar el mundo 15 años después de ese “apagón”.
No, no, no. ¡Es lo máximo! Creada por Eric Kripke (Supernatural), producida por J.J. Abrams (Lost), dirigida por Steve Boyum (Jericó) y actuada por gente como Billy Burke (Crepúsculo) y Tracy Spiridakos (El origen del planeta de los simios), Revolución es un banquete para los que amamos estos temas.
Además de que se presta para cualquier cantidad de reflexiones. Yo que usted, la iba localizando pero ya en la guía electrónica de programación de mi sistema de tv de paga.








