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Quieren pulverizar, no “democratizar” medios

El asalto a la razónCarlos Marín

Gestado en una universidad (la Iberoamericana), al #YoSoy132 le hace falta… formación universitaria.

La proclama para “democratizar” los medios que sus cambiantes voceros dieron a conocer hace pocos días delata desconocimiento del significado de la palabra democracia, e ignorancia de la existencia de la palabra pulverización.

“Si no ardemos juntos, ¿quién iluminará esta obscuridad? Por la democratización de los medios de comunicación, #YoSoy132”, remata su megalómana propuesta.

De los seis puntos que plantean (se agradece que no cayeran en el místico decálogo), sobresalen desatinos como estos:

“Establecer un modelo de medios constituido por tres sectores, comercial, público y social comunitario, en el que se reconozca y garantice el ejercicio de la comunicación, mediante la limitación de la expansión del sector privado-comercial, la recuperación del sector público y, lo más importante, el establecimiento de las condiciones necesarias para el desarrollo de un sector social comunitario. Para crear este modelo, es imprescindible la desconcentración del control de los medios de información por Tv Azteca y Televisa, así como la inclusión de sectores ciudadanos actualmente excluidos, tales como comunidades indígenas, grupos comunitarios, sociedad civil y organizaciones de protección de derechos humanos”.

Debieran saber que los sectores comercial, público y social comunitario están ya comprendidos en el actual sistema de concesiones y permisos de radio y televisión.

Las concesiones (hace más de 15 años no se otorga una nueva) son para uso comercial o privado, y los permisos explican la operación de radiodifusoras y televisoras públicas, tanto de la Federación como de las entidades.

También ignoran que se han dado centenares de permisos en los últimos diez años para estaciones comunitarias, educativas y experimentales (para uso científico y tecnológico, no para una cierta “programación”).

La limitación de la expansión del sector privado-comercial es algo que desde el zedillato han mantenido las administraciones panistas: desde hace 16 años no se ha otorgado ninguna nueva concesión de televisión o radio a particulares.

¿Recuperación del sector público? Si las emisoras públicas lo siguen siendo, ¿por qué tendrían que ser “recuperadas”? ¿Ignoran también que gracias al calderonato el órgano Promotor de Medios Audiovisuales y el Mexicano de la Radio hicieron que Canal 11 utilice ya ¡todas! las frecuencias del gobierno federal?

Finalmente, al sugerir la desconcentración del control de los medios de información por Tv Azteca y Televisa, el movimiento excluye sin explicar por qué a grupos tales como Imagen, MILENIO, Radiorama, Radio Fórmula, Multimedios, MVS o SIPSE.

Si en su afán “democratizador” el #YoSoy132 lo que quiere es el otorgamiento de más permisos, ¿de qué van a vivir quienes en ellos participen, del erario? ¿De donaciones? ¿De patrocinios encubiertos? ¿De dinero lavado?

Su propuesta no democratizaría: pulverizaría los medios...