Las vencidas PRD-Morena
El asalto a la razónCarlos Marín
Bien le dijo Marcelo Ebrard a Juan Pablo Becerra-Acosta: el hubiera no tiene sentido, así que para qué imaginar lo que pudo haber sido y no fue con la izquierda partidista el 1 de julio.
En todo caso, ni él, pero tampoco Andrés Manuel López Obrador, ganaron la Presidencia.
Para las elecciones de 2018, sin embargo, el jefe de Gobierno del DF tiene ya una fórmula, por lo visto innegociable, según le dijo a Carlos Puig anoche, en MILENIO Televisión: si en las intermedias de 2015 obtiene más posiciones el PRD que el partido en gestación de López Obrador, Marcelo será candidato a la Presidencia.
Descarta, pues, una encuesta como la que decidió que uno contuviera sus apetitos políticos y dejara pasar amablemente al otro.
La mejor encuesta, dijo Ebrard, será el número de votos que obtengan su partido (el PRD) y el que muy probablemente conservará el guadalupano acrónimo de Morena.
Si la lopezobradorfilia no provoca desbandada en el perredismo, la izquierda, dentro de seis años, irá con dos candidatos condenados a perder.








