Edición:

Lluvia y daños

Vida CotidianaLuis Walter Juárez

No cabe duda de que muchos festejamos el Grito de Independencia y también nos dio alegría ver que la lluvia por fin llegó a la Comarca Lagunera, pero a las autoridades es a las que definitivamente pareciera que no les dio gusto que el agua que cayera del cielo llegara en forma continua por más de 12 horas y después en forma intermitente. Comento que no les gustó a las autoridades, y no porque estuvieran en contra de que lloviera, sino por los daños que provocó la lluvia no solamente en muchos hogares, en sectores habitacionales, a varios vehículos que sufrieron serias averías en sus motores, sino por los daños ocasionados al pavimento, a la carpeta asfáltica, por los diferentes hundimientos que se han presentado en diferentes sectores de la Región. En Francisco I. Madero, el famoso paso a desnivel sufrió serios daños en su estructura y arriba del mismo, el terreno en donde se encuentran las vías del ferrocarril quedó afectado tras las lluvias, por lo que tuvo que suspenderse el paso del tren en ese lugar, hasta que no sea reparado.
En Gómez Palacio y Lerdo los daños no fueron tan cuantiosos, pero lo que es la carpeta asfáltica que de por sí se encontraba en malas condiciones, ahora quedó como una zona de guerra, convirtiéndose en un peligro para los automovilistas.
En Torreón las autoridades habrán de sufrir en los próximos meses, ya que los hundimientos de la carpeta asfáltica se presentaron en distintos puntos de la ciudad, por lo que el peligro de que algún conductor caiga en uno de esos pozos está latente y un accidente en esos lugares puede llegar a ser de fatales consecuencias. Ahora las calles de Torreón lucen llenas de baches, por lo que sabe el alcalde que tendrá que sacar dinero hasta por debajo de las piedras, para poder realizar una campaña de bacheo y tapar esos pozos. Y es que en algunos sitios simplemente el pavimento se hundió. Además, hay que agregarle que nuestras autoridades se comprometieron a apoyar a todas aquellas familias afectadas por esta tormenta, principalmente a las que viven en la colonia Santiago Ramírez, en donde la Laguna de Regulación se desbordó y el agua se metió a las viviendas. El campo se puede decir que se vio beneficiado, ya que las lluvias les cayeron como una bendición a los productores, que habrán de aprovechar sus tierras húmedas para sembrar diferentes productos.

Walter.juarez@milenio.com