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¿Cultura y comunicación productivas?

DE NEBLINAS Y DON GOYOVíctor Bacre Parra

La globalización ha adquirido otra estructura y funcionamiento utilizando, básicamente, las nuevas tecnologías de información y comunicación y la sociedad del conocimiento

Se acepta, a nivel de consenso, que de la década de los 90´s a la fecha, la globalización de la economía, las finanzas, de los deportes, los espectáculos, la música, el turismo y ante una nueva división geopolítica como la Unión Europea -con su Euro- y las BRICS, ha adquirido otra estructura y funcionamiento utilizando, básicamente, las nuevas tecnologías de información y comunicación y la sociedad del conocimiento y de la sabiduría, desde la caída del Muro de Berlín y de la desaparición de la URSS.

Las relaciones asimétricas de esta globalización por medio del poder financiero, del uso de armamento y ejércitos; de la simultaneidad y control informativo y de datos; del acaparamiento de los alimentos y de las fuentes energéticas; de la manipulación de los movimientos integristas de varios cultos de uno u otro signo, todo ello, ha sido aprovechado y utilizado por los centros de mando de esos poderes fácticos a los que Toni Negri llama, “El Imperio”, para su dominación.

De ahí que, a sociedades como las nuestras, sólo le quede la riqueza de sus talentos y de su capital humano; su competitividad y productividad, con potencialidades de crecimiento y desarrollo.

Así, manejamos como Cluster lo que nos dice Alberto Levy que son “las unidades económicas, desde las que se dedican a las materias primas esenciales hasta los distribuidores de productos finales y a todos los intermediarios que agreguen valor”(…) y comprende también las alianzas estratégicas que se establecen, horizontalmente, entre empresas que compiten, por ejemplo en el mercado interno, pero que se alían para conquistar los mercados internacionales.

Las principales notas en la primera plana del diario matutino fueron:

“AUDI se queda en Puebla”; “Negociaciones secretas duraron 13 meses”; “80 hectáreas en San José Chiapa”; “Infraestructura y sector educativo, las claves”; “Calderón y RMV harán el anuncio oficial en Los Pinos”. “Durante 12 años apoyaría el gobierno a Audi con el pago de sus impuestos”; y, “Proveedurías de Audi, otra inversión millonaria”, (Gestamp, Faurecia, Peguform y Thyssenkrupp dotan de insumos e irán a San José Chiapa); “Exención del ISN a Audi por 12 años y predio de 460 has.” (Llega al Congreso un Decreto para formalizar incentivos a la transnacional alemana), publicadas en Cambio y La Jornada.

Según Abraham Nosnik, tres han sido los principales procesos que la comunicación organizacional ha presentado en empresas, universidades, organismos gubernamentales, grupos privados, Ong´s, e instituciones religiosas. E inclusive, en algunos de esos entes, subsisten con menor o mayor presencia o también, las encontramos combinadas unas con otras.

Señala Nosnik “Una creencia muy arraigada, de “que la información es poder” se ha traducido en más de una ocasión en la frase que justifica el centralizar la toma de decisiones y manejar de forma autoritaria y despótica la difusión de la información por parte de los líderes(…) A esta comunicación la llamamos “lineal” por ser unidireccional, causal, privilegiada y restringida(…)El uso lineal de la información beneficia casi exclusivamente, a la fuente o emisor(…) Existe otro nivel llamada comunicación “dinámica”(…)que se centra en quien recibe la acción de comunicar del emisor que es: el receptor(…)éste es considerado, desde el punto de vista humano, tan capaz y dinámico como el o los posibles emisores(…)junto a considerar el contexto, el código, los marcos de referencia, el sentido, el ruido, y otros elementos, la retroalimentación entre receptor-emisor-emisor-receptor es lo más valioso y lo que distingue y diferencia a estos procesos “dinámicos” de los esquemas lineales de la comunicación. Y, finalmente, los procesos “productivos” comunicacionales que contemplan y consideran como elementos principales, de igual valía y con igual importancia para que se establezca un verdadero circuito humano, productivo, competitivo y educativo en el que el Emisor, el Receptor y la Retroalimentación alimenten, constituyan y contengan al propio sistema comunicacional. Esto es, Emisores, Receptores y Sistema, con retroalimentación y afectación, recíprocas, positivas, horizontales, humanas y productivas (Nosnik, A.: “El poder de la comunicación en la organizaciones”, PyV, 2000).