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Vuelve el Dr. Zhivago

Cartas oceánicasJosé Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo

Chelsea vs Juventus, Bayern vs Valencia y Real Madrid vs City; primeros test matchs de campeonato. El resto de favoritos cumplen con trámites fronterizos. Pongamos sin embargo mucha atención esta campaña en equipos del Este, rusos y ucranianos regresan al futbol de elite. Viejos cuadros militares, ferrocarrileros, policiacos y sindicalistas se apuntan a las boutiques de moda. Los oligarcas rusos invirtieron 400 millones en fichajes. Zenit, Shakhtar y los entrañables Spartak de Moscú y Dynamo de Kyiv, guardias de Dasaev y Lobanovsky, serán rivales muy crudos. El nuevo calendario de sus Ligas de hielo se aclimata al de Champions. Una de las grandes esperanzas del invierno, el viejo futbol soviético, ahora tuneado por millonarios de yate y avión privado, competirá a la misma temperatura. No queda tiempo para tristezas, que alguien le avise a Cristiano y su inmaduro equipo, una versión verde del Madrid, que el campeón de Inglaterra amanece en la ciudad. Hace 24 horas Mourinho se declaraba oficialmente huérfano: -No tengo equipo, de once hubiera cambiado a siete al medio tiempo-, decía en tono melancólico, un puchero después de perder su segundo partido y quedar a ocho puntos del Barça. Con las horas justas para organizar un cuadro mínimamente solvente, encara un partido mañana que puede terminar muy mal. El City, cuarto en la Premiere a 2 puntos del líder (Chelsea), llega invicto al Bernabéu. Aún con la duda de Agüero, suplente por lesión, es un equipo con mala pinta. Pero la Champions resana, entre otras cosas sirve para recuperar el carácter en el caso del Madrid, o para devolverle historia a los rusos. Sale un tren rumbo a Wembley, a bordo pasajeros del Transiberiano, los equipos de la KGB y el Dr. Zhivago.