Itei, siete años y…
ApuntesRubén Alonso
Hace siete años, en agosto, el Instituto de Transparencia e Información Pública del Estado de Jalisco (Itei) estaba en proceso de andamiajes, preparándose para el mes de septiembre a la entrada en vigor de la Ley de Transparencia e Información Pública, la segunda en su tipo en Jalisco. Hoy, en la víspera de su séptimo aniversario, con renovación total de sus integrantes, muchos que vimos en esa institución una puerta para el derecho a la información en Jalisco, hemos optado por abrir otras trincheras conservando las mismas convicciones, a la espera de que con la reciente integración de dos consejeros, el Itei recupere su naturaleza.
Como en otros años, se dedicará en la víspera de septiembre este espacio a realizar un balance sobre lo que estimo debe ser el Itei, tomando como referencia sus tareas sustantivas constitucionales: promoción de la cultura de la transparencia, “la garantía del derecho a la información y la resolución de controversias que se susciten por el ejercicio de este derecho” (Artículo 9, fracción VI de la Constitución de Jalisco).
La fuente de información será lo que el propio Itei pone a disposición en su portal (www.itei.org.mx), con las limitaciones que muestra y que, en resumidas cuentas, se centra en el incumplimiento del propio Itei con lo que la propia ley dice, en lo que tiene que ver con publicación de información fundamental y los lineamientos emitidos por el propio “presunto órgano garante” del derecho a la información, y que cualquier persona, en ejercicio de su derecho, podría verificar.
Sobre lo que anteriormente aseguro, podría interponer un recurso de transparencia, con base en la ley, pero lo veo como tarea inútil, pues tendría que resolver el propio Itei como juez y parte.
Como muestra de esta deficiencia para una evaluación más completa, que a su vez es incumplimiento de la ley, basta buscar el presupuesto del Itei aprobado para este año y que no existe, sólo tiene su anteproyecto y modificaciones-transferencias al presupuesto que no muestra. Y eso que acaban de aprobarse el anteproyecto de 2013; sus estados financieros, al mes de agosto, sólo están los de abril y mayo de 2012; sin manuales de operación; un manual de operación obsoleto, pues ya modificaron su estructura; sin políticas públicas; programas operativos enunciativos sin referencia al presupuesto de egresos. Y así, en lo que toca a información fundamental.
Comencemos.








