Edición:

México, te pareces a las nalgas de la Guzmán

Último RoundSergio Gómez

Redondas. Así son las narraciones que más me gustan. Incluso los textos periodísticos; esos que terminan, luego de un viaje breve, en el punto donde empezaron, por ejemplo, las nalgas de Alejandra Guzmán.
Es paciente frecuente en hospitales luego de que se internó con fines estéticos y una tal Valentina de Albornoz le inyectó polivinil-metacrilato en los glúteos. Desde entonces, la sustancia dañina se niega a salir del cuerpo de la reina de corazones.
Es más probable que antes de que logren sacarle el químico a la hija de Silvia Pinal y Enrique Guzmán, Julian Assange se le pele a sus persecutores. La Interpol trae órdenes de captura y extradición contra el revolucionario de cibercafé refugiado en la embajada ecuatoriana de Londres. Se le acusa de delitos sexuales pero quizá tenga qué ver el hecho de que, a través de Wikileaks, el australiano destapó las cloacas de varias naciones, entre las que salta el imperio gringo. Cuesta enfrentarse a Goliat.
Pero estábamos hablando de la Guzmán. Les decía que padece paniculitis química, que le trae afectaciones constantes. Reveses como los que le tupe el sistema político mexicano a Andrés Manuel López Obrador. El Peje, “aflojado en terracería”, ya se ha de haber acostumbrado a los noes del Sistema, justo como los jóvenes mexicanos que piden escuela y no les dan, piden chamba y nos les dan.
Me desvié del tema. Disculpen, fui educado por un duopolio televisivo. Poco pudieron hacer mis padres y los hermanos lasallistas contra este déficit de atención provocado por la lentitud del estado mexicano para otorgar más concesiones.
Mi niñera electrónica me daba pocas opciones: el Tío Gamboín, Cositas y las caricaturas japonesas de Caritele, conducido por Adriana de Castro. Veinte años después, las nuevas concesiones no aparecen, incluso, parece que unas desaparecen. Pero ya no les voy a hablar de MVS porque el tema es la intérprete de Hey, Güera. Además, mi déficit de atención, es un padecimiento intermitente, no como el de la Guzmán.
Ahora, según el parte médico, la cantante requerirá tratamiento toda su vida. La sustancia dañina se niega a salir del cuerpo de la Guzmán. Como los aferrados al poder en México, los que impiden que el Pueblo cambie su futuro en las urnas. Ponen en riesgo la vida.
De todo corazón, que se recupere la Guzmán y México.