Ya conocemos el cuento
AL PIE DE LA LETRARodolfo Rivera Pacheco
Casi un mes y medio de que ocurrieron los comicios presidenciales en México y aún no tenemos Presidente. Ni siquiera electo. Menos constitucional.
En la mayoría de países de Europa se llevan a cabo las elecciones y si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos, entonces se lleva a cabo una segunda vuelta sólo con los dos punteros y una o dos semanas después el que gana por mayoría simple toma posesión como primer mandatario. Punto. En menos de dos o tres semanas ya hay nuevo Presidente y de inmediato se pone a trabajar.
Qué envidia, la verdad. Aquí no sabremos quién ganó -aunque sí sabemos, vamos- hasta más de dos meses de que pase la elección. Y de ahí habrá nuevo Presidente hasta tres meses después. O sea, casi medio año después.
No es posible ni justo. Como casi no hay problemas y pendientes en nuestro país, no importa que sigamos viviendo en la incertidumbre, gracias a que un deschavetado insiste en que le hicieron trampa y no acepta otro escenario que no sea su triunfo.
Y ahora viene la segunda parte de un viejo cuento que todos conocemos.
La protesta seguirá todos los días hasta que el TRIFE dictamine que la elección es válida, para entonces implementar la fase B: Subir de tono las manifestaciones e, incluso, quebrantar la ley -cerrar vías de comunicación o cosas por el estilo-, para que así el maldito Estado represor lo aprehenda y lo encarcele.
Por Dios, eso es exactamente lo que quiere. Revivir el de-safuero para que miles salgan a defenderlo. Y si esta vez hay cárcel mucho mejor.
Pero lo peor de todo esto es que ni siquiera eso ocurrirá. Tanto el IFE como el propio Estado mexicano no le harán absolutamente nada. Y él seguirá violando la ley (recorrer el país lanzando arengas proselitistas sin que exista campaña electoral ni registro como candidato es delito tipificado en el COFIPE… que jamás se le aplicó desde 2006) ante los ojos de todo mundo.
Con una sola ventaja. La ciudadanía poco a poco le irá dando la espalda.
Eso es inevitable. Sí, esta es la historia que todos sabemos que ocurrirá y que lleva como protagonista a Andrés Manuel López Obrador.
Daría flojera, si no fuera porque el país ya no aguanta más.








