¿Se vale burlarse de los atletas?
El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva
Dígame, por favor, que usted también vio el sketch de Eugenio Derbez titulado Bodas de Platas en La jugada olímpica. ¿No se le hizo la experiencia más puerca del mundo?
¿Por qué? Porque el señor se burló de algunos de nuestros máximos medallistas olímpicos hasta que se cansó.
¿En qué consistió esa burla? En ponerlos a actuar, mal, en la parodia de una telenovela. ¿Y qué tiene eso de malo? Que estamos hablando de luminarias como Fernando Platas, como Soraya Jiménez.
¿Y? ¿Dónde está el pecado? En que se supone que son gente a la que tenemos que admirar por sus logros deportivos. Verlos ahí, payaseando, haciendo el ridículo, nos manda un mensaje asqueroso:
Para que entrenas, para que te superas, para qué ganas una medalla si al final vas a terminar haciendo el ridículo en televisión abierta nacional.
No estamos hablando de una fiesta privada, estamos hablando de una cuestión pública. Yo estoy escandalizado, o mejor dicho, estaba.
STAND UP OLÍMPICO
¿Por qué le digo que estaba? Porque sucedió algo que me movió el tapete: el canal Comedy Central estrenó Stand up olímpico.
¿Y? ¿Qué tiene eso de maravilloso? Que se trata de una nueva serie de “stand up”, de gente entrenada para pararse en un escenario y hacer reír a los demás contando chistes, historias y anécdotas personales.
Stand up olímpico es lo que usted y yo hemos visto muchas veces en los bares, teatros y en uno que otro canal de televisión, solo que ahora con comediantes y con medallistas olímpicos.
Sí, campeones como Víctor Estrada y Fernando Platas se paran ante un micrófono para presentar a diferentes humoristas y, de paso, provocar nuestras carcajadas con sus ocurrencias.
¿Por qué esto tendría que ser maravilloso en Comedy Central y tremendamente nefasto en Televisa? ¿Porque no es lo mismo televisión de paga que televisión abierta? ¿Porque amamos a los canales del cable y odiamos a los abiertos? ¿Por hipocresía?
SER DEPORTISTA EN TV
¿Qué pasaría si usted fuera un atleta y llegara un canal de televisión a ofrecerle un jugoso contrato a cambio de participar en un programa cómico? ¿Aceptaría? ¿Lo rechazaría?
Aquí hay un tema que va más allá del deporte y que tiene que ver con usted y conmigo como país: las finanzas y el ascenso social.
En México, a diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, te puedes partir el lomo entrenando, puedes ganar cualquier cantidad de medallas, ¿y después? ¿De qué vives?
No todos pueden poner negocios, no todos pueden hacer una carrera política o periodística. Sí está de pensarse.
No juzgo ni a Fernando, ni a Víctor, ni a Soraya ni a nadie por estar haciendo lo que están haciendo, están en su derecho, pero creo que todos deberíamos comenzar a pelear por otra clase de futuro para nuestros deportistas.
Y en el caso concreto de la televisión, por favor, amigos, si van a ofrecer algo, ofrezcan algo digno. ¿A poco no?
CORAZÓN OLÍMPICO
Se lo voy a decir con todas sus letras: Grupo Imagen Multimedia, propietaria del canal Cadenatres de la Ciudad de México, es una empresa muy rica y poderosa.
A lo mejor por cuestión de tiempos, movimientos y competencia, no pudo comprar los derechos de transmisión de estos Juegos Olímpicos, pero, a pesar de tratarse de televisión abierta, bien hubiera podido hacer algo igual o superior a los esfuerzos de ESPN.
¿Por qué le estoy diciendo esto? Porque sí, es muy lindo que haya mandando a parte de su gente a reportear a Londres y que medio le haya cambiado la identidad a su programa de deportes con el concepto Corazón olímpico.
Pero era para que hubiera hecho algo más, para que hubiera innovado, para que hubiera cambiado la historia de la televisión mexicana.
Y no, no es porque los Juegos Olímpicos dejen mucho dinero, es por la más elemental percepción. Si quieres ser grande, te tienes que comportar como los grandes. ¿O me equivoco?
¿Y FOX SPORTS? ¡BIEN GRACIAS!
La historia de Fox Sports es más o menos la misma que la de Cadenatres, pero aplicada a la televisión de paga.
Teniendo los recursos para generar una de las barras de programación más importantes de toda la industria de la televisión latinoamericana, estos señores, en esta ocasión se conformaron con poco.
¿Con qué? Con tener a sus reporteros haciendo pequeñas aportaciones para su servicio Central Fox que sí, es de lo mejor que hay, pero nada más.
¿No hubieran podido producir algún programa especial? ¿No hubieran podido competir contra José Ramón Fernández y Jacobo Zabludovsky?
¿Por qué, cuando se trata de futbol, sí tiran la casa por la ventana? ¿Por qué, cuando se trata de este otro tipo de manifestaciones, no?
Los Juegos Olímpicos no tienen la obligación de fascinarle a todo el mundo, pero más allá de que se trate de la más grande o de la más pequeña fiesta deportiva de la humanidad, representan algo a nivel negocios. ¿Entonces?








