Esta medalla no es fortuita
Las “chicas” del padrinoLuis Enrique Gutiérrez
La medalla de plata obtenida por Germán Sánchez e Iván García en la plataforma sincronizada no es más que el resultado del buen trabajo realizado por este deporte en los últimos años. Y es que cuando algún clavadista se sube al podio –esta disciplina, contando la de ayer, le ha dado 11 preseas olímpicas a nuestro país en la historia- pocos se ponen a pensar quién además de la familia de los deportistas está detrás de ellos, más allá de los directivos que siempre en estos casos salen a pararse el cuello, a dar entrevistas y a posar para las fotos..
Con 20 (Germán) y 18 años (Iván) de edad, estos dos muchachos comenzaron en esta disciplina desde los 7 años, fueron llevados poco a poco por sus padres hasta canalizarlos en el Code Jalisco, que a su vez dispuso de entrenadores, sicólogos, nutriólogos, para después gracias a sus buenos resultados ser parte de la selección nacional, donde con el apoyo de la Conade se han fogueado en Copas del Mundo, Mundiales, Centroamericanos, Panamericanos, Serie Mundial de Clavados, hasta llegar a los Juegos Olímpicos de Londres, segundos para Germán Sánchez, primeros para Iván García.
La tradicional escuela de clavados encabezada en su momento por el legendario Joaquín Capilla, sigue rindiendo frutos, con sus problemas como en todos lados, diferencias para unificar entrenadores, pero a final de cuentas verlos en el podio de unos Juegos Olímpicos, demuestra que algo se está haciendo bien en este deporte, pues ninguna medalla es fortuita.
Enhorabuena por estos talentosos jóvenes clavadistas (todavía participarán en la plataforma en individuales), tienen potencial para llegar aún más lejos, y que su medalla de ayer sirva de aliciente para que el resto del equipo: Paola Espinosa, Alejandra Orozco, Yahel Castillo y Julián Sánchez sigan poniendo el nombre de México muy en alto.
Twitter@LuisE_Gutierrez








