Edición:

La que se lleva, se aguanta

En pocas palabras...Miguel Ángel Vargas

Tienen razón quienes afirman que no se debe politizar la detención de Jaqueline Malinali Gálvez Ruiz, hermana de la ex candidata panista al Senado Xóchitl Gálvez, pues como luego dicen, “la familia no se escoge, esa cae del cielo”. Además, todavía falta que le demuestren la participación en los hechos que se le imputan.

Es decir, las autoridades tendrán primero que probar la responsabilidad de Malinali, o ella irá aportando elementos para echar abajo las acusaciones sobre el presunto delito de secuestro, luego de ser presentada como integrante de la banda de los Tolmex.

Ayer la propia Xóchitl empezó su defensa, y dijo que la “nota es ella”, con lo cual se deslinda de lo que pudiera haber hecho su consanguínea, a quien evidentemente los elementos policiacos la sometieron a torturas.

Coincido con la señora Gálvez pues cada quien es responsable de sus actos, y no se vale culpar a la familia por el simple hecho de serlo, ya que si su hermana cometió algún ilícito deberá ser castigada con todo el rigor de la ley, ni más ni menos.

Sin embargo, es inevitable que se haga una relación directa, pues precisamente, como dice Xóchitl, si no hubiera parentesco tampoco habría tanta relevancia. Periodísticamente es válido, aunque eso provoque molestia a los involucrados.

De las declaraciones emitidas por diferentes actores políticos, las del panista Daniel Ludlow me parecieron las más sensatas. El ex delegado del Trabajo asegura que “se debe respetar el dolor de la familia porque es un golpe muy fuerte”.

Bastaría con ponerse en sus zapatos para entender que la están pasando mal, pues con todo y que Malinali fuera culpable, tampoco le pueden negar el apoyo moral, y cualquier persona en sus circunstancias lo debe entender.

Por otra parte, también habría que entender el dolor de las víctimas de plagio y sus familiares, para exigir que sin importar el peso de Xóchitl, su hermana deberá ser castigada si es que le demuestran que era parte de esa banda de delincuentes.

La noticia corrió este lunes como “reguero de pólvora” en Hidalgo, donde la panista tiene muchos amigos, pero también una gran cantidad de enemigos políticos, a quienes ella misma se ha encargado de ir cultivando con sus declaraciones, sobre todo el época electoral por lo que ahora “la que se lleva, se aguanta”.

En más de una ocasión, hizo afirmaciones contundentes, algunas de ellas sin sustento, lo cual le generó animadversiones que en este momento la deben estar recordando. No se vale burlarse del dolor ajeno, y ese mismo ejemplo aplica para los políticos que por el simple hecho de serlo, hacen señalamientos de manera irresponsable.

Hace unos meses ni la misma Xóchitl se hubiera imaginado la dura prueba que le pondría el destino, pero su fortaleza deberá sacarla adelante y aprender de esta experiencia.