Apple no podrá contra Samsung en 2012
Cubículo EstratégicoCarlos Mota
Fue en abril pasado cuando la empresa surcoreana Samsung desplazó a Apple del primer lugar en la venta de teléfonos inteligentes. Los coreanos han mostrado enorme músculo desde entonces. En el primer trimestre de 2012 Samsung vendió 43 millones de unidades, mientras que Apple vendió 35 millones.
Ahora se sabe que Apple no aguantó y decidió frenar a Samsung por la vía legal: una demanda.
Es una verdadera locura lo que está solicitando Apple: que se le reintegren 2 mil 520 millones de dólares en daños, supuestamente porque los coreanos copiaron su tecnología. Pero las armas ya se habían velado, y tan pronto los de Cupertino, California, habían mostrado los aspectos álgidos en la demanda que presentarían, los surcoreanos hicieron lo mismo y descalificaron a Apple con dos frases lapidarias: dijeron que Apple estaba “deteniendo la competencia legítima y limitando las opciones a los consumidores a fin de mantener sus utilidades históricamente exorbitantes”. La otra frase también fue dura: defendieron su tecnología patentada, “sin la cual Apple no hubiese podido convertirse en un jugador importante en la industria de las telecomunicaciones móviles”.
Entiendo que los prejuiciosos entusiastas admiradores de la empresa de la manzana deban creer que todo lo que sale de California es verdad. Pero debemos tener cuidado en no prejuzgar el asunto. Yo tengo aparatos de las dos marcas, ambos de gran desempeño.
En este verano de 2012 —de hecho, todo el año—, con las pantallas de Smart Tv de Samsung en el mercado, y con su fenomenal Galaxy SIII en poderoso despliegue mercadológico gracias a los Juegos Olímpicos de Londres, se ve sumamente difícil que Apple pueda remontarle en el terreno verdadero: el de los consumidores. Porque si logra algo en lo legal, estaríamos ante uno de los mayores descarrilamientos de la industria. Me explico: sería totalmente desafortunado que una empresa de alta categoría como Apple termine por darse cuenta de que no logró un liderazgo permanente y prefirió las batallas legales para restituir su posición. Ojo: en el episodio de ayer, Apple demandó primero.
Y sería una pena que, si no hay evidencia, Estados Unidos proteja a sus empresas por la vía del litigio. A ver.








