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El abrazo a una querida amiga

La historia en breveCiro Gómez Leyva

Pregunté ayer a funcionarios de la Policía Federal sobre la responsabilidad de Malinali Gálvez en las atrocidades de la banda de secuestradores Los Tolmex. La respuesta fue apabullante. Off the record apabullante.

Malinali fue llevada al penal de Cieneguillas, en Zacatecas. Por lo que me contaron los funcionarios federales, será difícil que salga pronto. Que salga algún día.

Ayer comenzaron a circular también fotografías que ligan a Malinali con uno de los detenidos, Alberto Rivero, líder o número dos de Los Tolmex. El caso Florence Cassez, pero hardcore. Alberto Rivero duerme en Almoloya.

Malinali Gálvez, como se sabe, es hermana de Xóchitl. “Pero yo no secuestré a nadie”, me dijo afligida, dolida, Xóchitl. Creo que quería encontrar por donde fuera un nexo de la noticia de la hermana con el trabajo que ella hace desde hace tiempo en la oposición en Hidalgo. Creo que ya desistió.

Xóchitl contó cosas muy fuertes al aire sobre Malinali. Debilidad de carácter, un ex compañero que la golpeaba, severos problemas para sacar los gastos básicos de las dos hijas. Creo que no tenía una cercanía con la hermana, pero el dolor era grande.

Grande como el secuestro. Con jaulas, mutilaciones, videos de torturas. “Yo no secuestré a nadie, yo no secuestré a nadie…”

Qué se puede hacer en una situación así con una mujer extraordinaria, con una política de una sola pieza, con una querida amiga, con un ser humano siempre lleno de vida, optimismo, alegría.

Solo tengo un abrazo para ti, querida Xóchitl. Aun de esta, tú, tus hijos y los verdaderamente tuyos saldrán más fuertes, más dignos, más Gálvez.