Cómo hacerlo sin condón y no infectarte de vih (primera parte)
El nuevo ordenWenceslao Bruciaga
Prólogo: Él es una variante de antropólogo, por lo que la mitad del año se la pasa fuera de México. Su pareja, un publicista freelance. Siempre me entendí mejor con este último. Solíamos hacer tríos como hasta la Navidad de 2010, desde la madrugada del 25 de diciembre no he vuelto a enredarme con ellos. La última vez, el variante de antropólogo estaba con más achaques que excitado, decía que la cena de Nochebuena le había caído mal. La verdad es que estaba celoso y no sabía cómo vomitarlo y creo que deseaba retarme cada vez que le subía al volumen, girando la perrilla hacia el signo de menos. Ahora que me encuentro haciendo reseñas de antros gays, me topé con el publicista en un club, en el área del karaoke. Llevaba varios vodkas encima. Me confesó que había dado positivo al vih. Cosa que se me hizo extraña porque el variante de antropólogo parecía ser meticuloso con eso del condón. Al principio se gritaron y se mandaron al carajo, pero tuvieron que llegar a la conclusión de que no estaban muy seguros de quién había infectado a quién, por necesidad médica revelaron que habían tenido decenas de encuentros sexuales cada quien por su lado, cuando habían acordado que los externos a su relación eran bienvenidos, siempre y cuando estuvieran ellos juntos. A pesar de todo no se han separado y el hábito de los tríos ha vuelto a la normalidad.
¿Avance médico o premio a la putería?
Fue noticia relevante prácticamente en todos lados: el 16 de junio se anunció que la Dirección de Medicinas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobaba el uso del antiretroviral Truvada como un medicamento/método preventivo que puede reducir el riesgo de contraer vih en personas negativas altamente expuestas a contagiarse de vih. El Truvada es un antiretroviral que desde 2004 se usa, junto con otros medicamentos, en el tratamiento de quienes ya han dado positivo al virus.
¿Y quiénes serían esas personas negativas altamente expuestas a contagiarse de vih? De entrada, nosotros, los homosexuales.
Lo primero que escuché por ahí fue expresiones como “vaya, el gobierno de los Estados Unidos premiando su putería, ¿no están conformes con inventar el sida?”. Pero no sólo eso. Quizás esté equivocado, pero me pareció ver que algunos gays parecían evadir la noticia del Truvada con acontecimientos como la Guelaguetza gay, Ricky Martin opinando sobre la comunidad LGBTTTI como si hubiera sido parte de ella desde que estaba en Menudo…
Es como si la auténtica identidad (o al menos una parte de ella) del homosexual pareciera estar más cómoda en ese clóset donde todos saben qué pasa dentro pero nadie quiere habla de ello, ni el variante de antropólogo y su publicista, cuyo silencio, de varios años, derivó en un diagnóstico de vih.








