¿Qué pasa con nuestro mercadito?
Tecno empresaHugo González
Desde hace meses y años hemos oído versiones de que la Bolsa Mexicana de Valores está por sumar nuevas empresas a su listado de emisoras, incluso hemos vivido algunas colocaciones importantes y muy exitosas como la reciente operación de Alpek o la realizada hace poco más de un año por Aeroméxico.
Se dice que Santander estará haciendo una colocación en breve, también se ha mencionado que este mismo año Interjet estaría ingresando al mercado de valores; pero aparte de las empresas mencionadas, no veo las grandes colocaciones que se anuncian desde hace años y no encuentro los motivos por los cuales algunas empresas que se encuentran en listado previo desde hace varios ayeres no han ingresado de manera formal a la bolsa.
No tenemos una explicación clara aun pero seguramente el eficiente equipo de reporteros de la sección negocios en MILENIO podrá averiguar cuál es la razón clara por la cual no solamente han dejado su colocación en este mercado “para un mejor momento”, sino que además se ha venido una ola de deslistes que si bien unas son producto de fusiones o adquisiciones como el caso de las empresas del Grupo Carso, del Grupo Azucarero México y el Grupo Modelo, otras empresas están buscando salirse del mercado (como el Grupo Martí) pues consideran que es más benéfico estar fuera de la BMV. Entonces ¿qué pasa con nuestro mercadito?
Algunos pensamos desde hace tiempo que la Bolsa es solo un monederito de valores que muy poco ha seducido a nuevos inversionistas para hacer este mercado más grande pues hasta hace muy poco se contaban con los dedos de la mano las empresas que realmente eran bursátiles y generaban atractivo.
Tal vez por eso durante el primer semestre de este año salieron más de 100 mil millones de dólares del mercado de valores respecto al año pasado porque además de las turbulencias económicas en Europa, la bolsa mexicana no representa ningún incentivo y para algunas emisoras como Grupo Elektra hasta genera incertidumbre; pues de buenas a primeras cambia los parámetros de medición del Índice de Precios y Cotizaciones.
Dicen los maeses en gobierno corporativo que la mayoría de los empresarios mexicanos no están acostumbrados al rigor y transparencia en este tipo de mercados, sin embargo, por eso mismo la regulación es tan laxa en México y esto a su vez genera un círculo vicioso de desconfianza y baja bursatilidad. ¿Será por eso que los mexicanos no estamos hechos para este tipo de negocios? A saber.
Twitter: @hugogonzalez1








