AMLO: otra elección
En PrivadoJoaquín López-Dóriga
El miedo a la derrota se quita
con las victorias. Florestán
Desde los días de campaña, Andrés Manuel López Obrador había dejado saber que no reconocería ningún triunfo que no fuera el suyo.
Lo dijo de una y otra forma: desde la posibilidad de que ganara el masoquismo colectivo de los mexicanos, hasta el voto mayoritario de un pueblo corrupto.
Reconociéndose como un apóstol de la democracia moral, como el líder que México necesitaba, desde su república amorosa convocó a la lucha moral y al reencuentro ecuménico.
Repitió que en sus encuestas iba arriba por dos puntos y que reconocería el resultado electoral porque él iba a ganar, era él o el fraude, que nunca iba a aceptar para no fallarle a la gente.
Desde la noche misma de las elecciones reiteró lo que fue el eje central de la última parte de su campaña: la compra de miles de votos, diciendo que separando los votos comprados, él llevaba una ventaja considerable.
Por eso no me sorprendió el discurso de anoche en el que confirmó lo que también había adelantado: el desconocimiento de la elección, su resultado y su validez, la reivindicación de su triunfo y la reposición del proceso electoral.
Leyó frases que retratan un estado de ánimo: en elecciones libres, la mayoría de los ciudadanos no hubiera votado por Enrique Peña Nieto; en las 902 casillas especiales gané con 41 por ciento de los votos; ganó la corrupción, lo que es inaceptable.
Anunció el lanzamiento de un Plan Nacional para la Defensa de la Democracia y la Dignidad del Pueblo de México y el inicio de una lucha por el renacimiento moral del país.
Reitero que no me sorprendió el discurso ni la estrategia. Lo que sí me llamó la atención fue la expresión de su rostro, por razones que obviamente desconozco, muy diferente a la de otros días.
Por lo demás, debo decir que está en todo su derecho de presentar un juicio de inconformidad para demandar la nulidad de la elección presidencial.
Habrá que estar atentos por si tampoco lo gana.
¿Lo aceptará?
¿Y si no…?
RETALES
1. FISCALÍA. La titular de la Fepade, Imelda Calvillo, investiga el caso de Soriana y el PRI, el fideicomiso de Yeidckol Polevnsky, los candados que se saltó Julio Villarreal en Banca Afirme para préstamos al PRD, Monex y el PRI, y la cena del charolazo,
2. 2018. Muy osado el anuncio de Marcelo Ebrard en el sentido de que a partir del 6 de diciembre iniciará su campaña hacia la Presidencia de 2018. El reto no es conservar, sino acrecentar el capital que hoy tiene o cómo multiplicar su denario, y
3. PASTORES. El siguiente reto será la designación de los coordinadores legislativos. El del PRI, Enrique Peña Nieto, el del PAN, su presidente del partido, y el del PRD, a ver quién.
Nos vemos mañana, pero en privado








