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Volveremos a librar los insultos de López Obrador

La historia en breveCiro Gómez Leyva

Seis años después, Andrés Manuel López Obrador nos vuelve a insultar, nos vuelve a declarar la guerra. No tomamos su declaratoria en 2006, no lo haremos ahora. Porque lo nuestro es el ejercicio periodístico, no la batalla política e ideológica.

Ensoberbecido, embravecido por sus más de 15 millones de votos, López Obrador nos colocó ayer como parte esencial del “grupo más corrupto de México”. Jamás ha tenido una prueba para sustentar esa calumnia. No la necesita, pues su objetivo es denigrar, dañar, debilitarnos, encaminarnos odios, intimidarnos.

Allá él. Podrá recorrer la hemeroteca de MILENIO Diario y la videoteca de MILENIO Televisión, y no encontrará un insulto en su contra. Los adjetivos que pudo haber recibido habrían salido de algunos de nuestros editorialistas, que escriben con la misma libertad que compañeros de planas que hoy están con él, entre ellos su coordinador y vocero, Ricardo Monreal.

Sobre la fallida encuesta de seguimiento diario MILENIO-GEA/ISA, asumimos desde la noche del 1 de julio lo erróneo de sus resultados y asumiremos el descrédito. Ofrecimos una disculpa y dijimos que no buscaríamos justificación editorial alguna. Entendemos que una disculpa no basta, pero era lo mínimo, lo primero que teníamos que hacer. Fallamos por un problema de método, muestreo, asignación, ineptitud: no por corrupción. Podrá buscar pruebas de un ilícito. No las encontrará, porque no lo hubo.

Somos periodistas, somos un grupo editorial que, como entonces, lo seguiremos acompañando periodísticamente y ejerciendo nuestro derecho a criticarlo. Libramos su ofensiva hace seis años, la libraremos ahora. Por más dura que venga.

Y sin insultarlo jamás.