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Imposible que sea anulada la elección presidencial

Cuestión PolíticaMarco Antonio García

La nulidad de las elecciones presidenciales del 1 de julio pasado que exige el Movimiento Progresista, pomposamente llamadas las izquierdas de México, no serán ni viables, menos sustentables debido a que no existen pruebas contundentes como para que los “científicos” del Partido de la Revolución Democrática (PRD) le demuestren al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) que serán documentos probatorios para la causalidad de referencia.

Luego de presentar sus “testimonios incriminatorios” ante el llamado Trife, los integrantes del equipo jurídico de Andrés Manuel López Obrador reiteraron que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su abanderado Enrique Peña Nieto, rebasaron los topes de campaña y coaccionaron a más de 5 millones de ciudadanos para que votaran por su causa y se erigiera como ganador de los comicios de hace 15 días.

Las “patadas de ahogado” que tiran por doquier los simpatizantes de AMLO y compañía –léase #YoSoy132, SME y decenas más- son para amedrentrar a quienes de una forma u otra emitieron su voto en favor del candidato del tricolor antes que redituárselo al propio López Obrador, quien diga lo que le convenga, no convenció a más connacionales de que era la mejor opción para regir los destinos de más de 112 millones de mexicanos en el próximo sexenio gubernamental.

Según testimonios de Ricardo Monreal, coordinador de la campaña presidencial del ex jefe del gobierno del Distrito Federal, presentarán ante el Trife “pruebas científicas” que coadyuvarán a que los magistrados de ese tribunal se convenzan que la citada elección fue comprada por gente del Partido Revolucionario Institucional, de tal forma que los más de tres millones doscientos mil sufragios que tiene de ventaja Peña Nieto sobre AMLO, quedarían anulados por los testimonios de los propios “izquierdistas”.

Ya lo sentenció Arturo Nuñez Jiménez, gobernador electo de Tabasco y afiliado al Movimiento Progresista, que las elecciones se ganan con votos y aunque se tenga la suspicacia de que éstos fueron comprados con los llamados monederos Monex y las tarjetas de Soriana para el priismo y en particular Peña Nieto, no podrán ser hechos probatorios ante el máximo ordeno jurisdiccional electoral del país.

Por ello los casi dos meses que durará el referido proceso de impugnación del Movimiento Progresista será estéril –y lo corroboraremos usted y yo amable lector- ya que será casi imposible que Monreal y su equipo de decenas de litigantes demuestren fehacientemente que les asiste la razón porque ni el más iluso de los que votaron por Enrique Peña Nieto acudirá al Trife a documentar que recibió una prebenda a cambio de depositar su voto en favor de las huestes tricolores.
Si no, al tiempo...