Edición:

Sañosa venganza de "los amorosos"

El asalto a la razónCarlos Marín

Se dice que el PRI, vía CTM, coaccionó a votantes con tarjetas “prepagadas” de Soriana.

Esa empresa firmó hace dos años un convenio con la central obrera, pero para tarjetas de descuento (no se venden) en consultas y productos de farmacia, en las que se acumulan puntos para comprar otras mercancías.

Ah, ¿sí?, pues ¡chíngale!: los delegados lopezobradoristas en el DF ordenaron inspeccionar las tiendas de Soriana y dos de Iztapalapa (emblemático caso Juanito) fueron clausuradas ipso facto.

Más allá de la sucia represalia política o del riesgo de pérdida de modestos empleos contra una firma comercial, dese por cierto que Soriana hizo el gran negocio con el PRI.

Y qué: ¿clausurarán también las plantas de Coca Cola o los changarros de donde salieron refrescos, tortas y tacos para las decenas de miles de acarreados a los mítines de ¡todos! los partidos?

¿No acaso con el regalo de un simple lápiz o llavero con propaganda electoral se quiere ¡siempre! coaccionar o motivar el voto?

¿Cierre a las impresoras de propaganda electoral o fábricas de gorras, playeras, termos y silbatos…?