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Tú serás el Hombre Araña

Estado FallidoSusana Moscatel

Ocurrió hace dos años en Cancún. Se nos informó a los medios de comunicación de todo el mundo que podíamos bajar con nuestras cámaras para un anuncio súper secreto. Nadie sabía de qué se trataba, solo que iba a ser una noticia muy sorprendente en el mundo del cine. Lo fue. Acababa de terminar la conferencia de prensa de La red social donde todos le hacíamos preguntas a Justin Timberlake, Jesse Eisenberg y Aaron Sorkin, mientras que el aparente novato, un tal Andrew Garfield miraba con lo que incluso parecía ser timidez. Las pocas veces que le tocó responder alguna pregunta, sin embargo, lo hizo de manera inteligente y clara. Era la primera vez que se le presentaba de esa manera ante los medios y hasta ese momento podríamos haber dicho que era poco memorable.

Pero entonces entramos a ese cuarto y el director Marc Webb, junto con los ejecutivos más importantes de Sony Pictures, nos dijeron que había algo fuera del programa de trabajo que nos sorprendería. “Damas y caballeros, les presentamos al nuevo Spider-man”, y así fue como Andrew salió con cara de shock y expresión de “no puedo creer que me esté pasando esto”. En efecto, en esos breves minutos se lo habían llevado a un cuartito para avisarle que básicamente el anonimato nunca más sería parte de su existir. Él era el nuevo Hombre Araña y su vida había cambiado radicalmente. La fotografía que acompaña este texto es la de un joven actor, con un par de películas en su haber que no podía creer lo que le estaba pasando.

A partir de este viernes todo será Spider-man en las salas de cine. ¿Cómo lo hizo el talentoso novato? A mí me pareció encantador y extraordinariamente profesional. Es un Hombre Araña que provoca ternura y proyecta vulnerabilidad. Es un excelente histrión que no teme quitarse la máscara porque sabe que sus poderes están ahí y creciendo. Puede relajarse sabiendo que tiene los mejores efectos especiales que pueda necesitar un súper héroe en la vida. Sabe que está completamente protegido por un gran talento incluyendo el de su ahora novia en la vida real, Emma Stone y los extraordinarios Martin Sheen y Sally Field.

¿Qué tendría que preocuparle a Andrew Garfield? Que no ha pasado tanto tiempo desde que Tobey Maguire hizo un estupendo trabajo con exactamente la misma historia. No ha pasado tanto tiempo, los fans que buscan un buen reboot me parece que celebrarán. Los muy jóvenes que no la vieron hace diez años se la pasarán de maravilla. Todos los demás sabemos que vamos a ver lo que ya sabemos, pero que de todos modos nos gusta. (Si no, pues ni se molesten).

Andrew Garfield tal vez será recordado por siempre como Spider-man después de esto y es un honor, pero también una especie de pena, porque el chavo es espectacular en teatro también. Es como Michael Keaton. Perdón, pero él es mucho, mucho más que Batman. Pero eso suelen hacer los super héroes, comerse a los actores. Pocos, como George Clooney y Robert Downey Jr. han logrado superar los trajes especiales para hacer otro tipo de personajes sin que estos acaben con ellos. Ese es el reto de Andrew Garfield ahora. Lo hizo tan bien en A boy y en La red social que sin la menor duda tiene con qué. La verdadera pregunta es, ¿su público se lo permitirá?