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Imposible comprometerse a ser el presidente del empleo

Factor EconómicoDra. Nora C. Ampudia Márquez

Como resultado de las pasadas elecciones presidenciales, el Partido Acción Nacional (PAN) pasa al tercer lugar en las preferencias electorales. La respuesta no es difícil, México es, tanto en términos económicos como geográficos, dos países diferentes.

En términos económicos existen dos escenarios diametralmente opuestos en un sentido práctico: el aspecto macroeconómico y el aspecto microeconómico. A nivel macroeconómico, la situación del país es muy buena en relación con la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), nos caracterizamos por una inflación baja y estable, un tipo de cambio relativamente estable, un bajo déficit fiscal, bajo déficit comercial y crecimiento económico moderado. Comparado con los gobiernos priistas de los 90´s el Producto Interno Bruto (PIB) por persona es de 8,326 dólares anuales, contra 4,870 de los 90´s, la tasa de interés promedio es de 7.5 por ciento vs. 23.3 por ciento, el aumento en los precios es de 55 por ciento vs. 401 por ciento, el aumento de la deuda externa de 9.7 por ciento vs. 27.5 por ciento, las reservas internacionales se encuentran en máximos históricos y han sido utilizadas para estabilizar el peso, etc., pero… ¿por qué la gente no percibe esto?, porque a nivel personal dichos beneficios no se reflejan en sus bolsillos ni en su bienestar social, así tenemos que…

A nivel microeconómico predomina la pobreza por ingresos, la precarización del empleo, la concentración del ingreso y el bajo poder adquisitivo de los salarios. Las familias que dependen de los ingreso salariales (74 por ciento del total de los ocupados son trabajadores subordinados remunerados a nivel urbano) han visto disminuir su poder adquisitivo a la par que ha disminuido la calidad de los empleos generados en el sector formal con menores prestaciones laborales, salarios y oportunidades de empleo; por ello emigran al sector informal que muestra un persistente crecimiento y en el cual, el 29.5 por ciento de los ocupados labora, esto es 14 millones de personas, mientras que en el sector formal tenemos 14 millones 594 mil trabajadores ¡un poquito más de 50 por ciento!, de los cuales 12 millones 700 mil tienen un empleo permanente. La tasa de desocupación es de 4.97 por ciento (mayo 2012) muy por encima del promedio del 2000 al 2007 que fue de 3.3 por ciento y no logra remontar los niveles pre-crisis, mientras que la tasa de subocupación es de 8.9 por ciento, y los ocupados en condiciones críticas de empleo (bajos salarios, jornadas incompletas) aumentó de 11.8 a 12.1 por ciento.

El problema básico fue: no se puede prometer algo que no estaba en sus manos cumplir, puesto que la generación de empleos depende de la actividad productiva, la inversión en empresas, el ciclo económico –crisis y del mismo dinamismo de la calidad del empleo. ¡Esto es una dura lección!

* Es profesora investigadora de la Universidad Panamericana
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