No te olvides del cine
Desde el proyectorLuis Mariano Bouchot
“No hace falta un gobierno
perfecto, solo se necesita
uno que sea práctico.”
Aristóteles
Ya pasó el vendaval electoral, dejamos atrás las campañas, las calumnias, las descalificaciones y también las promesas; ahora tenemos que concentrarnos en los hechos, nunca antes en la historia del país hubo tal colección de promesas de campaña, nunca antes se comprometió tanto la palabra ante los hechos por venir. Dentro de tantas promesas, compromisos, firmas y demás mercadotecnia política hay un rubro que ha quedado casi en el olvido por los cuatro candidatos que compitieron por la presidencia de la República, el tema cultural, fue muy poco abordado en las campañas, no solo de los presidenciables, también de quienes aspiraban a gubernaturas, alcaldías, diputaciones y senadurías; la mayoría de aspirantes a puestos de elección popular dejaron espacios muy breves en sus agendas, en sus propuestas y compromisos por los aspectos culturales; y quienes lo hicieron fue con la demagogia por delante, nada más por no dejar.
Hoy tenemos un virtual presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, candidato priísta quién dirigirá los destinos de nuestro país para el próximo sexenio; con el virtual ganador de la contienda vienen a colación las promesas y compromisos por él firmados. En materia cultural me pregunto cuáles serán sus políticas al respecto, revisando sus propuestas nos podemos dar cuenta que no distan mucho de las ejecutadas en el presente. Claro que de las propuestas, se rescatan algunos puntos que espero se cumplan, como este: Instituir un órgano de Estado dotado de autonomía, patrimonio propio y autoridad pública con carácter democrático y federativo, que coordine la política cultural del país. Entiendo que al cumplirse este punto se crearía una secretaría que atenderá de manera exclusiva los asuntos culturales, y con esto también espero que exista un replanteamiento y modificación de la figura del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) organismo público descentralizado del Gobierno Federal, encargado del impulso del desarrollo de la actividad cinematográfica nacional, según su propia definición, de grises y medianos resultados durante este último sexenio.
Otro punto importante en materia cultural que planteó Peña Nieto es: Reorganizar el sector público de cultura estableciendo prioridades claras, reagrupando instancias y previendo la reforma general de las instituciones del sector. Si este punto se llegara a cumplir espero que venga por fin una auténtica reforma a la Ley Federal de Cinematografía, y con esto se instituyan mecanismos fiscales que verdaderamente inviten a la inversión en este rubro, y desaparezcan incentivos que solo han beneficiado a unos cuantos y que han dado lugar a la trampa y a la corrupción. Es necesario apuntar que en la recta final del presente sexenio el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) se ha visto envuelto en polémicas respecto al millonario financiamiento de algunas películas tales como Colosio: El asesinato, Morelos y Cinco de Mayo, cintas a las que la Presidenta del CONACULTA, Consuelo Sáizar adjudicó financiamiento público sin previo concurso o licitación o cualquier otro mecanismo transparente para el financiamiento de las películas citadas.
No es ningún secreto que el IMCINE en tiempos recientes solo ha sido benefactor de algunos cuantos, que se han creado cotos de poder al interior de este organismo y que solo ellos se han creído los dueños de un muy buen negocio. Por años este organismo ha sido secuestrado por gente de cine, gente del medio, pero la verdad es que solo ha sido secuestrado por un grupúsculo que se ha pasado la estafeta de la corrupción y la doble moral. Es difícil acceder a algún tipo de apoyo por parte de esta institución si uno no pertenece a algún clan o grupo ligado a los intereses del mismo. Así que espero que los puntos que se prometen para la próxima administración se cumplan de manera absoluta.
Incluir la participación de estados y municipios en la formulación de programas relacionados con la cultura, es otra propuesta importante, a este punto ojalá se le adicione el fomento a la producción cinematográfica en niveles estatales y municipales, algunas entidades ya lo hacen.
Al igual que los demás temas de la agenda política para el sexenio venidero, el punto más duro de combatir en materia cultural será la corrupción de las instituciones. Los compromisos están firmados, esperemos su cumplimiento.








