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Los correos del público

Los correos del público

Castigo

El gobernador se apresuró a afirmar que la derrota en las elecciones no era atribuida a su gobierno porque “había sido bien evaluado” (¿por Sandoval?).

Ciertamente hubo varios panistas que contribuyeron a la debacle, presidentes municipales, diputados, funcionarios diversos, pero sobre todo la política ejercida, que en el último sexenio exhibió importantes omisiones y una vocación teocrática. Ya hace algunos años, cuando la “Cultura panista” sacó al ballet de la UdeG del Teatro Degollado, que había sido su casa por décadas contribuyendo a proyectar al estado y a fomentar cultura y turismo, escribíamos por este medio que “en las elecciones nos vemos”. Esta fue una de las cientos de gotas de agua que llenaron el vaso. Esperamos que el PRI corrija esta “burrada”.

La mentada sintetiza y simboliza a la actual gubernatura. Impresiona la falta de autocrítica del PAN y del gobernador, pues no hay mejor calificación que las elecciones. Una víctima colateral es Alberto Cárdenas, quien, considerándonos niños bobos, nos quiso explicar que la mentada no había existido. De niño cirquero y de viejo payaso.
Agustín Ramírez Álvarez

¿Fraude electoral?

La prensa nacional da cuenta del canje de despensas por el voto del PRI en reconocido centro comercial que se vio abarrotado ante el rumor de que se cancelarían las tarjetas al ventilarse fraude electoral. Los mexicanos sabemos que el PRI siempre compra votos y cientos de miles, tal vez millones de ciudadanos aceptan este canje de dinero por su dignidad. Esta “cultura” de corrupción electoral es parte de la naturaleza del PRI ¿por qué en México se ve esto como algo “normal”? Es un delito electoral y las autoridades deberían sancionar esta acción.

El IFE y el TEPJF a sabiendas de esta fechoría no hacen nada efectivo, sólo dicen vanas declaraciones; aunque haya demandas no prosperan argumentando que no existen pruebas del delito o bien que estos ilícitos no “impactan” en el resultado de la elección cuando en realidad es precisamente lo que hace la diferencia en las elecciones que llevan al poder municipal, estatal y federal a políticos ilegítimos y corruptos que se dedican a robar y mantener el status quo, es decir, los ciudadanos estamos en estado de indefensión jurídica, entonces ¿qué nos queda hacer? ¿la sociedad mexicana lograremos de manera pacífica el respeto al voto ciudadano, sin simulaciones y sin trampas? o ¿en este tema no tenemos remedio y como ha sido históricamente, estos cambios sólo son posibles por medio de la fuerza?
Benito Rojas Guerrero

A Peña Nieto

Hoy de acuerdo a las propias preferencias de la mayoría de los mexicanos, caben sentimientos de enfado, dolor e incluso desesperanza por los resultados electorales de esta jornada cívica que acabamos de vivir. Lo digo de esta forma, porque aunque el ambiente triunfador que seguramente lo envuelve puede confundirlo ya que usted asumirá la presidencia de un país donde más del 60 por ciento de la población no lo apoyó con su preferencia en las urnas.

Usted tiene la gran oportunidad, pero posible, de ser el mejor presidente de la historia de México. Así lo creo y estoy seguro que tiene todos los elementos necesarios para lograrlo. Le invito a olvidar el pasado y mirar hacía el México que podemos ser, donde las condiciones económicas, sociales y políticas actuales, combinadas con la voluntad política de su nuevo gobierno, pueden ser el trampolín perfecto hacia ese país que queremos, donde las reformas son el primer paso para sentar las bases de nuestro futuro.

Desde hoy, cuente usted con mi apoyo para poder encabezar lo que desde siempre hemos querido para México: ser un país con prosperidad y con sentido social, donde la corrupción, la inseguridad y los intereses personales de unos pocos, queden reducidos a su mínima expresión y no mermen cada día más nuestro caminar al futuro. Así como yo, estoy seguro que encontrará por todo el país, ciudadanos responsables que aunque no lo apoyaron en las urnas, lo apoyarán para lograr el México que soñamos. No desaproveche usted esta oportunidad.
Julio Cordero Arias

Sustentabilidad

Leo con interés y celebro que los constructores de vivienda escriben sobre sustentabilidad y plantean una nueva forma más inteligente de desarrollar nuestras ciudades, pero dejan de lado que también son parte de la causa de lo que observan. En México, en la vivienda entró de lleno el neoliberalismo entre 1992 y 1994 con varias cuestionables reformas constitucionales, especialmente a la Ley General de Asentamientos Humanos, la Ley Agraria, la Ley de Aguas Nacionales y el 115 constitucional, dándole atribuciones a los municipios de controlar el uso del suelo en el desarrollo urbano y de las leyes de los organismos de vivienda, tomando como modelo de referencia a organismos como Freddie Mac, que por cierto fueron la causa de la crisis financiera estadunidense con los créditos subprime y desde esa época la oferta de vivienda se privatizó y bajó notablemente su calidad en todos sus aspectos.

El Estado mexicano no se debería meter en la constitución de reservas territoriales y en la generación de oferta de vivienda que de acuerdo a la tesis le corresponde a la iniciativa privada, debería ser únicamente un “facilitador”, los organismos de vivienda se volvieron hipotecarias sociales, sumado a esto a la práctica congelación de los salarios desde 1985 que han perdido el 67 por ciento de su poder adquisitivo y originando que los montos de créditos al que tienen derecho los asalariados sean insuficientes para adquirir una vivienda digna, en consecuencia desde esa época, tenemos ya 20 años, de expansión urbana y caos irremediable en el desarrollo urbano de México.
J. Jesús García Rojas A.

Sin votar

Hace un par de meses me fue robada mi cartera, dentro de la cual llevaba mi credencial del IFE, ya había transcurrido el tiempo para reponerla, me hice a la idea de no votar, pero el pasado domingo 24 de junio escuché en la televisión de boca del presidente del IFE que podía solicitar una “demanda de juicio para la protección de los derechos políticos”. El lunes 25 acudí a cuatro diferentes ubicaciones del IFE antes de llegar a la Junta Distrital Ejecutiva del Distrito 8 electoral federal, donde el vocal ejecutivo es el licenciado Hugo Villa Quintero. Fui atendida por la señorita Mónica Quintero (¿nepotismo?), empleada del IFE, su respuesta a mi solicitud fue: “estamos muy llenos de trabajo y no podemos atender su solicitud”, ante la negativa pregunté: ¿dónde está la mucha gente que están atendiendo?, ya que no había nadie más.

Ante mi insistencia la respuesta fue más tajante: “por órdenes del Lic. Villa Quintero no vamos a atender ese tipo de solicitudes”, ¿entonces para qué el licenciado Leonardo Valdés Zurita lo ofreció?, ¿para qué sus subordinados lo negarán?, ¿por qué se niegan a que pueda ejercer mi derecho al voto?, ¿para esto son los enormes presupuestos para el IFE?

Si cada uno de nosotros cumpliera al 100 por ciento con las obligaciones, México, sin duda, estaría entre las cinco primeras potencias mundiales.
Alma Rosa Herrera

Perdedores

El gran perdedor de estas elecciones fue el PAN. Las causas: A nivel estatal perdió por el lastre populachero de un gobernante derrochador y cínico. Este gobernante abonó para que perdiera el PAN. ¿Cómo lo hizo?, haciéndose odiar, mentando madres, regalando el dinero del pueblo a la iglesia, a los empresarios, a la universidad y a los diputados.

Las últimas semanas este nefasto personaje estuvo apoyando en forma descarada al candidato Enrique Alfaro, dejando sólo a su fiel colaborador, Fernando Guzmán. Los jaliscienses no son pendejos y le regresaron la mentada de madre llevándose entre las patas a su partido.

A nivel nacional pasó lo mismo, las rémoras del panismo como los Espino, los Clouthier y los Fox, siendo esta última alimaña la que más daño hizo.

¿Qué tiene que hacer el maltrecho PAN? Primero deshacerse de los traidores, reorganizarse de nuevo, hacer inventario de daños y corregirlos y a empezar de nuevo.

Da tristeza ver el regreso de los dinosaurios, ahora con la mesa servida. Las reservas internacionales actuales en más de 156 mil millones de dólares, ¿le serán suficientes a Peña Nieto para cumplir las cientos de promesas que hizo? De ser así quedaremos de nuevo desprotegidos ante las crisis económicas mundiales.
Javier Mercado Rodríguez