Arte para Tamaulipas (Parte 2 de 2)
InvitadoEl Lagunero
El Museo de Arte Contemporáneo de Tamaulipas se ubica en la ciudad fronteriza de Matamoros. En este recinto, cuya arquitectura es única y se debe al ingenio del célebre arquitecto Mario Pani, se reúnen dos exposiciones con arte mexicano contemporáneo representativo del siglo XX. Águeda Lozano presenta “Dos tiempos, el mismo espacio”, obra escultórica y pictórica. A través del brillo del metal, de sus dobleces construidos, Águeda Lozano ha podido representar la luminosidad espacial de los paisajes, la distancia a veces pulida o recortada de las montañas terrosas de su estado natal Chihuahua.
El lenguaje estético que Águeda hace propio al indagar con acuciosa tenacidad una realidad escondida detrás de los objetos, el sentido del tiempo, la irrupción de elementos capturados como germen de una fuerza creativa, el movimiento como trama sensible de su estética mostrada en formas diversas, guardan una unidad conceptual. En opinión del crítico Enrique Samaniego “la escultura de Águeda Lozano retiene el impulso vital de una armonía metafísica. Los materiales utilizados parecen adaptarse a una misma luz de reminiscencias atmosféricas: formas pulimentadas de un brillo y una luz magnificentes que invitan a la contemplación, al acto de ver meditado, no premeditado”.
Junto a la obra de la artista mexicana se presenta la colectiva “Caleidoscopio”. Integrada por pintura y escultura de Leonora Carrington, José Luis Cuevas, Manuel Felguérez, Sergio Hernández, Jazzamoart, Gabriel Macotela, Javier Arévalo, Ernesto Castro Leñero, Germán Venegas y Roberto Cortázar. Esta reunión de diversas voces e imágenes del arte contemporáneo mexicano constituyen una oportunidad única de conocer y disfrutar de las múltiples versiones sobre nuestra identidad en el presente.
Desde el pasado 21 de marzo Tamaulipas recibió la obra de uno de los más grandes artistas de México. Los tamaulipecos desde entonces han podido apreciar una exposición de la obra representativa de Juan Soriano compuesta por esculturas de bronce y plata, retratos en óleo, dibujos y gobelinos que conforman una invaluable aportación al universo de los colores y formas. Inició en Tampico dentro de las instalaciones del Espacio Cultural Metropolitano y en este momento el Centro Cultural Tamaulipas alberga la exposición del legendario artista que impuso una nueva manera de hacer arte en México.
Juan Soriano (1920-2006) fue un artista plástico mexicano, nació el 8 de agosto de 1920 en Guadalajara, Jalisco. Desde niño dio muestras de sus enormes dotes artísticas. A la edad de catorce años montó su primera exposición colectiva, mientras participaba en el taller de Francisco Rodríguez. Lola Álvarez Bravo, José Chávez Morado y María Izquierdo, llegaron a la exposición, que había quedado bajo el resguardo de Soriano, entonces, cuando le preguntaron de quién eran unas pinturas ahí expuestas, el joven Juan respondió que de él. En ese momento, aquellos personajes le incitaron a irse a la Ciudad de México, para poder mejorar su técnica, ya que calificaron a su obra como “interesante”.
Su obra se distingue por haber desarrollado un estilo propio, basado en el lirismo y una búsqueda constante, derivada de la inquieta personalidad del creador. Experimentó con diversos materiales, géneros y estilos; incursionando incluso en el abstraccionismo y la creación de vestuarios y escenografías para teatro.
Reconocido en México y en el extranjero por asociaciones e instituciones culturales, la obra de Juan Soriano permite al público tamaulipeco rencontrarse con sus raíces y reflejarse en las creaciones de sus artistas. Sea este un primer relato de las oportunidades que tienen los tamaulipecos para valorar la realidad tras un vistazo al arte de nuestro tiempo.








