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Giovani, ¿urgido o mentiroso?

A balón paradoRafael Ocampo

No entiendo a Luis Fernando Tena, el entrenador de la selección mexicana de futbol que representará al país en los Juegos Olímpicos de Londres. Salir a disculpar la ausencia a los entrenamientos de Giovani dos Santos me parece más un error que un sano ejercicio de tolerancia.

Y es que ayer, Tena salió a explicar que el citado futbolista no se ha presentado a entrenar con el resto de los convocados debido a que se le otorgó un permiso para darle tiempo y solucione lo de su posible transferencia del Tottenham a otro equipo europeo.

“Prefiero tener a un jugador contento y tranquilo que a uno preocupado e inquieto, para mí es más importante el estado anímico de los jugadores”, dijo el entrenador, palabras más palabras menos.

A la pregunta obvia de los periodistas reunidos en la rueda de prensa en la que apareció Tena, acerca de que si no era tarea del o los representantes del jugador ver lo de su transferencia o permanencia, el director técnico argumentó que no, que Giovani tenía que estar físicamente presente pues habría que firmar algunos papeles.

Como si en estos tiempos, digo yo, no se pudieran enviar documentos y firmas escaneadas en cuestión de minutos desde y a cualquier parte del mundo.

Pero hay un elemento extra que me permite pensar que lo del permiso de Giovani no es más que un deseo de prolongar sus vacaciones: el cierre del mercado europeo está muy distante, hasta fines de agosto próximo, por lo que dudo que el mexicano pueda cerrar en estos días nada con ningún equipo.

No me parece una buena señal, ni un buen mensaje a los demás jugadores que directivos y entrenador del Tri se presten de forma tan fácil a que se genere un clima de excepción y privilegios, exponiéndose argumentos tan endebles y cuestionables.

Más temprano que tarde esta flácida actitud disciplinaria les puede reventar y generar una situación de mucho riesgo.

Twitter @rocampo