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Administrativa, pero improbable sanción

El asalto a la razónCarlos Marín

A propósito del desafío del #YoSoy132 a la legislación electoral tratado ayer aquí, el lector José Cara coincide en que no hay democracia sin respeto a la legalidad.

“Estos muchachos me simpatizan”, pero “deben pensar mucho y bien para no entorpecer nuestra joven democracia…”, opina.

Otro lector (firma Matus Anárquico Arsénico) reflexiona:

“La ley, sea cual fuere, lleva consigo, entre otros, dos objetivos primordiales: su cabal cumplimiento y… la sanción o el castigo a quienes osen transgredirla. Al no ser respetada (aun sea por una mínima parte de la ciudadanía y en este caso los universitarios del #YoSoy132, como probablemente otras organizaciones que `amenazan´ con manifestarse durante los días de la veda política), ¿cuál sería la sanción?”

Administrativa, que va de amonestaciones a multas, y solo si se presentan denuncias ante el IFE.

Desde el punto de vista jurídico no parece que hubiera, en términos reales, persona física o moral imputable.

Ante retos de esta naturaleza a la legalidad, todo quedaría como suele ser: en la impunidad.