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Adiós campañas, encuestas, arengas, "spots"...

Autonomía relativaJuan Ignacio Zavala

Llegamos hoy al final de las campañas electorales. Podemos decir que el último mes fue realmente movido. Un manto de monotonía y aburrimiento cubrió el proceso electoral los primeros dos meses. Sin embargo, ya entrado mayo, con la mañana negra de Peña Nieto en la Ibero, la reacción autoritaria de su partido y la reacción de los estudiantes, las campañas tuvieron ritmo y color.

De los debates nos queda el recuerdo de la edecán en el primero y la contundencia de Josefina en el segundo. Llamó la atención que López Obrador fuera al segundo debate a contenerse. La chispa que mostró en el primero se le apagó en el segundo. Tenía a Peña, literalmente, al lado y se le fue en balbucear obviedades que, según sus asesores, quitaría el miedo que provoca.

También el debate organizado por los jóvenes del #YoSoy132 fue un evento relevante. A pesar de los problemas de transmisión, el formato fue ágil y atractivo. La interacción de los jóvenes con los candidatos fue una saludable novedad en términos de lo que debe ser un debate. El debate organizado por los jóvenes es un modelo que se debe tomar en cuenta para las elecciones por venir. No hay que retroceder a formatos acartonados.

De la publicidad queda a los ciudadanos la opinión sobre su grado de eficacia. Los limpios anuncios de Peña al inicio de la campaña, el anuncio de AMLO con su hijo, y los últimos anuncios de Josefina de la gente con el tache en la mano, son, para mi gusto, lo más destacado.

Me parece que el granito en el arroz son las encuestas. No quiero decir con esto que las encuestas se hacen mal o que las cucharean, como pregona AMLO que son todas las encuestas que no lo dan como ganador. No cuestiono su probidad técnica ni adjudico mala fe. Sin embargo la historia de las encuestas en las más recientes elecciones deja mucho que desear sobre la certeza de los números. En las elecciones estatales de 2010, Consulta falló en el ganador en 25 por ciento de los casos, mientras que GCE no acertó en 18 por ciento de las mismas.

En Durango, tanto GCE como Consulta Mitofsky fallaron al pronosticar 16 y 18 puntos porcentuales de diferencia entre el primero y el segundo lugar. La diferencia final fue de escasos dos puntos. En Veracruz marcaron diferencias de 14 y 15 puntos, y el resultado final arrojó 4 de diferencia. En Hidalgo los pronósticos eran de 11 y 7 puntos, y acabó en menos de 5 puntos. En Puebla no ganó el PRI y Consulta le daba 11 puntos de ventaja al candidato priista. En Sinaloa GCE le daba 9 puntos de ventaja al PRI y este partido perdió la elección.

Por su lado, GEA/ISA en Hidalgo subestimó al PAN por 19 puntos, en Aguascalientes traía al PRI con 5 puntos de más y en la elección interna del PAN aseguraban que el primer lugar ganaría por 45 puntos y ganó por 14.

En fin que ya el día de hoy se acabó esta parafernalia de encuestas, spots, debates, consignas y arengas. Solamente resta votar el domingo. Por Josefina, claro.

(Con información de Lorena Becerra)

Twitter:@juanizavala