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Dos feminicidios y el último eslabón

Crónicas urbanasHumberto Ríos Navarrete

Los agentes no iban por Jonathan, pero su nombre apareció en la trama ese mismo día, 11 de junio, cuando La Tania, El Churros, El Tom y La Celia Cruz planeaban el asalto a un microbús. Jonathan era el eslabón suelto de un doble feminicidio.

En aquella fecha tenían previsto visitar la ciudad de Cuernavaca, Morelos, pero carecían de dinero, de modo que se les hizo fácil, como siempre, atracar. Ahora llevaban un niño de dos años, hijo de El Tom y La Celia, que aguardarían en el auto.

Y subieron en un Volkswagen gris, tipo Pasat, vidrios polarizados, conducido por El Tom. La idea es que La Tania y El Churros, su enamorado, realizarían el asalto. La hora acordada: 06:30. El vehículo se detendría sobre la avenida Imán.

Y ahí aguardarían.

“Nos vamos a subir a un micro —dictó El Churros— y les vamos a dar en la madre a los pasajeros; aquí traigo el fogón; yo voy a decir que ‘ya valió madres’, que ‘saquen todo lo que traigan’, y tú recoges todas las pertenencias”.

Y así sucedió.

Pero habría errores.

Y fatales.

El Tom le dio a El Churros una bolsa en la que había un arma de fuego; luego, subió con La Tania al micro. Ella se colocó a mitad del pasillo, mientras él sacaba de la cangurera una pistola tipo escuadra plateada, 9 milímetros, con la que amenazó al chofer y ordenó a los demás:

— ¡Queremos teléfonos y carteras!

Confusión. Silencio.

Y agregó:

—¡Y agachen la cabeza!

En ese momento, no obstante, el chofer, de 61 años, atenazó un garrote, que traía bajo su asiento para casos de emergencias, y comenzó a golpear a El Churro, un joven de estatura alta, gordo y de pantalones cortos, quien, mientras trataba de esquivarlo, vio que La Tania corría en su auxilio.

Durante el forcejeo, sin embargo, El Churros disparó su arma en la pierna de La Tania que, renca, bajó por la puerta trasera; su novio, mientras tanto, luchaba con el chofer, quien recibía una bala en el vientre; a una amiga de éste, que pretendía auxiliarlo, le metió un perdigón en lado derecho de la pelvis.

El Churros bajó del micro y dejó agonizante al chofer y herida a otra pasajera; alargó los pasos y alcanzó a La Tania su compañera, y corrieron hacia una calle, donde, tras el volante aguardaba El Tom, quien los invitó a subir rápido y acordaron enfilar hacia el hospital de urgencias Xoco.

En el trayecto, El Tom le dijo a La Tania que la dejarían en la puerta del nosocomio, pues por razones de seguridad debía entrar sola, e insistía en que no dijera nada de lo que había ocurrido; sí, en cambio, que utilizara la coartada de que había sufrido un asalto. El Churros le dio 500 pesos a su novia.

Pero todo se vino abajo.

***

El primer encuentro entre El Churros y El Tom, anota el reporte de la Policía de Investigación, tuvo lugar hace tres meses, ya que un amigo en común, que se dedica a vender teléfonos robados, los presentó.

Pronto los dos trabaron amistad y en esos noventa días, según recuento, participaron en cinco robos más a pasajeros de microbuses. El botín consistió en varios teléfonos celulares, anillos, cadenas y carteras.

Todo el producto obtenido en cada robo —según información obtenida por la policía— se lo quedaba El Tom, quien era el encargado de hacer la repartición. El Churros y La Tania recibían, cada uno, alrededor de mil 200 pesos.

Cada 15 días realizaban los asaltos y en ocasiones dos en 24 horas, todos en las inmediaciones de la delegación Coyoacán, de manera especial en el Periférico, avenida Imán y Calzada de Tlalpan.

El protocolo de la necropsia, elaborado el 12 de junio, indica que el chofer del microbús falleció “de alteraciones viscerales y tisulares causadas en los órganos interesados por la herida producida por proyectil de arma de fuego penetrante de abdomen y que clasificamos de mortal”.

La amiga sobrevivió.

***

El 19 de junio fue apresado El Churros, de 25 años, quien dijo que ese día, 11 de junio, se quedó de ver con El Tom a las 05:30, sobre el Eje Tres y Taxqueña, con la intención de acordar el próximo atraco a pasajeros de microbús.

Transcurrió una hora.

La Tania y El Churros subieron al microbús. Él, armado con la escuadra plateada, cachas de madera, amenazó a los pasajeros; pero, describe el reporte oficial, es cuando “siente un golpe en la cabeza y se voltea y empieza a forcejear con el chofer, quien trae un palo en la mano”.

“Y que por los nervios —agrega— se voltea hacia el chofer y hace el primer disparo, mismo que le da a éste, a la altura del abdomen, y cae al piso, y que accionó su arma, tres o cuatro ocasiones más, y es cuando” La Tania “le indica que le había dado, por lo que al ver que sangraba mucho, busca la manera de bajarse del micro y la jala hacia la puerta de atrás y amenaza al pasaje diciéndoles ‘agáchense, no me vean’ y empuja la puerta y baja y corren hasta un callejón donde lo esperaba El Tom”.

La Policía de Investigación amarró datos y, basada en información aportada por La Tania y El Churros, así como el “trabajo coordinado de gabinete y de campo”, salió a relucir el nombre de Jonathan González Tapia, de 24 años, a quien lograron ubicar en inmediaciones de la delegación Iztapalapa y presentarlo “como partícipe en el delito de homicidio calificado y robo agravado”.

Era el eslabón extraviado.

“Cabe destacar que el grupo de la Policía de Investigación que dio seguimiento de manera permanente a la búsqueda y captura de Jonathan González Tapia por su participación en el doble feminicidio de las periodistas Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, ocurrido el pasado 31 de agosto de 2011, la Procuraduría General de Justicia del DF lo vinculó como el cuarto y último de los probables responsables”, informó el titular de esa dependencia, Jesús Rodríguez Almeida, durante la presentación del caso.

El funcionario recordó que “de las pesquisas se estableció que Jonathan González Tapia participó en el doble feminicidio de las periodistas, coludido con Oscar Yair Quiñones Emmer y Lázaro Hernández Ángeles, quienes ya están sujetos a proceso en el Juzgado 21 del Reclusorio Preventivo Oriente; así como un menor de edad, detenido mediante oficio de colaboración en la ciudad de Querétaro, Querétaro”.