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Medios, encuestas y votos

Autonomía relativaJuan Ignacio Zavala

Estamos a una semana de que concluyan las campañas. Las encuestas no parecen marcar algo definitivo. Y cada quien trae y difunde la que mejor le parece. Llama la atención que AMLO siga en ese mundo tan suyo en el que suceden encuestas que nadie ve, cifras que nadie conoce y realidades que nadie vive.

Ayer, AMLO se levantó con la triste noticia de que la encuesta del periódico Reforma le bajaba cuatro puntos. La reacción de López Obrador fue de extrañamiento por los resultados y comentó que seguramente había un error porque él tenía una en la que ganaba. Lo cierto es que Reforma ha jugado a favor de Andrés Manuel López Obrador de una manera vergonzosa que recuerda las épocas negras de la uniformidad mediática. Quién sabe cómo venía la encuesta porque no sabemos el alcance del compromiso. La manera en que colocan las informaciones del candidato de Morena, la ubicación que le dan y hasta la encuesta que le hicieron. No deja de resultar curioso que algunos representantes de la derecha regia apoyen decididamente a López Obrador. La extrema derecha y la extrema izquierda se juntan en una característica básica: la hipocresía y el fanatismo.

El problema de algunos medios es que juegan a querer gobernar. Nadie tiene duda de que Televisa impulsó, diseñó y echó a andar esa especie de Frankenstein, que es Peña Nieto. Pero nadie dice nada del eje MVS-Reforma a favor de López Obrador: al margen de la dimensión de los medios, es relevante la intención. Pareciera que los gigantes de las telecomunicaciones están decididos a poner presidente. Es claro que nunca antes habían jugado de esa manera.

Se puede decir que el objetivo era evitar la imposición de un candidato por la vía de la televisión, entonces se recurrió a hacer lo mismo. ¿Por qué no dejar a los ciudadanos en paz decidir?

En lo personal, no tengo problema en que los medios se la jueguen con alguna opción política. De hecho me parece que lo mejor es que lo hagan, pero que le avisen a sus lectores, televidentes o radioescuchas, para que ellos sepan qué filtro tendrá el tratamiento noticioso. En Estados Unidos, los medios dicen quién les parece la mejor opción y por qué. Aquí no nos dicen, pero los acaba uno por descubrir. Así de obvios. Y así de chuecos.

Ya es tarde para una discusión en la materia, pero ya podemos ver lo que sucede cuando se hacen las cosas a escondidas. Televisa está pagando un costo y El Peje está pagando el suyo al sentirse traicionado. A saber qué decidan los ciudadanos al respecto, pero si bien no es el momento, es una discusión a la que debemos regresar porque, tal y como estamos, los ciudadanos depositan en los medios una sinceridad que no le es regresada.

Nota:
Este texto es firmado, como todos los que he publicado en este medio, de manera estrictamente personal y no involucra en nada la posición que al respecto tenga la campaña de Josefina Vázquez Mota, de la que soy vocero.

Twitter:@juanizavala