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Pregúntas incómodas, candidatos felices

El pozo de los deseos reprimidosÁlvaro Cueva

Muero por entrevistar a los candidatos a la Presidencia de la República pero como me manejo de manera independiente y si hablo con uno tengo que hablar con todos, es casi, casi, imposible.

Por eso hoy le quisiera compartir algunas de las preguntas que les haría.

¿Qué va a pasar con los medios de comunicación si ganan? Y no hablo nada más de Televisa, Azteca y la posibilidad o no posibilidad de una o varias cadenas adicionales de televisión. ¿Qué va a pasar con nuestros medios?

Por el lado de los medios privados, ¿se van a seguir mandando solos? ¿Vamos a seguir viendo basura a todas horas? ¿Vamos a seguir padeciendo la presencia de comunicadores groseros? ¿Vamos a seguir promoviendo la ignorancia?

¿Qué va a pasar con los medios públicos? ¿Quién va a dirigir Once TV México? ¿Quién se va a quedar con Conaculta Canal 22? ¿Cuál va a ser el destino de La Red?

Le juro que estoy preocupado porque esto también es importante y nadie lo menciona.

LA MESA DE HOY

Entre los programas de análisis político que inundan nuestras pantallas destaca Línea directa de Once TV México.

¿Por qué? Porque es muchas cosas en una. Se supone que se trata de un programa de entrevistas en donde Ezra Shabot cuestiona a políticos, y en este caso a candidatos, de diferentes niveles.

Pero la verdad es que las preguntas están tan bien formuladas que aquello termina convirtiéndose en mesa de análisis, en fuente.

Algunos de los personajes que han pasado por ahí, como Xóchitl Gálvez, han hablado de temas tipo la relación políticos-círculo rojo como para que verdaderamente se generara un escándalo.

¿Y por qué no se ha generado? No es porque el programa sea malo, no es porque Once TV México no lo esté apoyando.

¿Sabe por qué es? Por su culpa, por culpa de un público que, por un lado, pide que le den más opciones y, por el otro, de lo único que quiere saber es de Tercer grado y de Televisa. ¡Qué triste!

CARTA A LA ACADEMIA

Queridos organizadores de La academia: A mí no me molesta que vayan a hacer La academia 10, me preocupa que se vayan a volver a equivocar.

Por eso hoy quisiera pedirles varios favores en mi calidad de crítico de televisión.

Primero que nada, vuelvan al origen. La academia era un reality show donde gente común y corriente, pero con talento, recibía la oportunidad de cambiar su vida y de convertirse en estrella.

La academia no eran chismes, no eran escándalos, no eran vulgaridades, no eran polémicas, no eran castigos, vetos ni situaciones prefabricadas entre “alumnos” y “críticos”.

La academia eran voces, trabajo, estudio, disciplina, reconocimiento por parte de las disqueras, comentarios de especialistas, grandes maestros y mucha ilusión.

No era un programa internacional. Era un programa de mexicanos para mexicanos. Por favor, no se vuelvan a equivocar. Por favor, vuelvan a hacer La academia, la única, la verdadera, la original.

LA JOYA DE LA CORONA

Desde hace varias semanas se está transmitiendo, los jueves, a las 22:00, con varias repeticiones, la nueva temporada de una de las obras cumbre de la televisión internacional: Downton Abbey.

Y yo me siento el crítico más culpable del universo porque no sólo le debería escribir una columna completa nada más de esto, debería escribir varias, proponer un análisis mayor.

Downton Abbey es una serie que narra la vida de los habitantes de una casa típica de millonarios ingleses de principios del siglo XX: ricos, pobres, jóvenes, viejos, hombres, mujeres.

Es increíble todo lo que pasa ahí pero más la dolorosa cercanía de ese universo tan distante en el tiempo y el espacio, con el México de hoy.

Nos la hicieron a nosotros y si usted no la ve, estará cometiendo un error porque aquí están las claves de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que podemos seguir siendo.

Porque aquí está el espectáculo, el reparto, la producción y la belleza.
¡Véala!

LA PECERA DEL AMOR

Me encanta Animal Planet. Es un canal que no le hace daño a nadie, una señal inteligente, una estación que promueve la convivencia. ¡Lo amo!

¿Sabe lo que se acaban de inventar sus ejecutivos? Con el agua al cuello, un programa de dos señores, muy chistosos, que tienen una compañía que se dedica a hacer peceras monumentales, maravillosas, sorprendentes, creativas.

Si ya hay reality shows de gente que maneja camiones, que pone tatuajes o que prepara pasteles, ¿por qué no iba a haber uno de diseñadores de peceras?

La cuestión aquí es que no sabe usted qué experiencia tan más fresca, tan más entretenida, tan más sana y tan más reveladora.

A lo mejor yo soy un ignorante de primera pero le juro que no tenía ni la más remota idea de todo lo que había atrás de las peceras, ni de que se podían construir estanques tan alucinantes ni de que esta gente pudiera arriesgar su vida entre tiburones y pirañas. Búsquelo. Le va a encantar.