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9 aspectos bajo la lupa

Arturo Brizio Carter

1. PREOCUPACIÓN. En el seno del grupo arbitral mexicano han dejado las reformas del esquema de profesionalización que ha implementado la FEMEXFUT. Los silbantes aztecas están convertidos prácticamente en empleados de tiempo completo, pero sus derechos laborales están siendo atropellados.

2. EL PROBLEMA ES. Que no existe un liderazgo entre los de negro para poder dialogar con las altas esferas administrativas del órgano rector y ni modo que esperen auxilio de la Comisión de Árbitros, ya que sus integrantes le deben el puesto precisamente a quienes han estructurado los cambios que en poco benefician al gremio.

3. DE ENTRADA. Les han hecho firmar un documento en que reconocen expresamente la inexistencia de un vínculo laboral con la Federación. Esto es con el fin de evitar demandas cuando algún elemento sea dado de baja. El problema es que la relación de trabajo se establece con los clubes, que son los beneficiarios del servicio y si los nazarenos se asesoran de un buen abogado en la materia, a temblar. ¡Vamos a tener a los 18 apoderados de los equipos, de tiempo completo, en el tribunal laboral!

4. ¿QUE NO SABRÁN. Quienes dictan estas medidas que los derechos de los trabajadores, y los árbitros lo son, son irrenunciables? Recuerden que ya los hermanos Fabián y Alfonso Delgado Horcasitas los pusieron de rodillas y los obligaron a llegar a un acuerdo conciliatorio, por cierto nada barato, en la Junta de Conciliación y Arbitraje.

5. EL SALARIO. Es otro tema candente. Les anuncian con bombo y platillo un incremento, pero sujeto a resultados. Esa evaluación no queda claro quién la hará y hasta dónde se le puede disminuir el ingreso al profesionista. Si la medida es positiva, pues que la implementen en sus equipos y con los jugadores. ¡A nadie le gusta que le toquen el bolsillo!

6. IMAGINE USTED EL ESTRÉS. Al que será sometido el árbitro en un partido. Si ya de suyo es difícil dirigir un encuentro en las condiciones normales, peor será cuando la calculadora mental esté pensando el porcentaje de reducción si se marca o no un penal, se expulsa a una estrella o se concede un tanto dudoso.

7. ALGUNAS DE LAS MEDIDAS. Suenan bien, como el seguro de gastos médicos y el fondo de ahorro, pero los montos son tan pichicatos, que sólo demuestran lo que siempre he sostenido: Los árbitros son parte de la llamada “familia futbolística”, nada más que son tratados como la “chacha”.

8. NO ME PARECE MAL. El hecho de que el silbante de Primera División sea contratado anualmente. Nada más hay que dotarlo de la seguridad jurídica que ampare esa relación profesional. Pagando un salario alto e intocable, entregando un bono por rendimiento e incrementando las cantidades de las demás prestaciones. En un futbol de profesionales y millonarios, no se puede tratar al juez como un empleado de cuarta.

9. EL DICHO DE LA SEMANA. Se lo dedico a los árbitros para que no sean “agachones”: “El que poco pide, poco merece”.