Increíblemente bello
Vidas EjemplaresJosé Luis Durán King
Estrenada en 1986, la película Blue Velvet (Terciopelo azul), de David Lynch, comienza con la visita que hace Jeffrey Beaumont (interpretado por Kyle MacLachlan) a su padre, quien ha sufrido un ataque al corazón. De regreso a su casa, Jeffrey se encuentra entre el pasto una oreja humana. Este peculiar hallazgo es la llave que el director nos entrega para entrar al sótano de lo que a simple vista parece bello y cotidiano.
El pasado 29 de mayo, algo similar sucedió en la sede del Partido Conservador de Canadá, cuando los empleados recibieron un paquete dirigido al primer ministro Stephen Harper. Con nerviosismo —pues al parecer la sangre se percibía en el paquete— uno de los trabajadores abrió la correspondencia. Encontró un trozo de pie en el interior. Horas más tarde, en una oficina de correos otro paquete fue abierto —éste dirigido al Partido Liberal—, el cual contenía una mano.
Las autoridades sospecharon que los envoltorios tenían relación con un video que recientemente se había subido a internet, en el que aparece un hombre atado. Acto seguido entra a escena un individuo que lo asesina, desmiembra y practica actos necrófilos con lo que queda del cadáver.
Por si queda alguna duda de que entre otras cosas internet sirve para ubicar a los usuarios en tiempo y lugar, la policía irrumpió en un departamento de Montreal, registrado a nombre de Luka Rocco Magnotta. El joven de 29 años no estaba en el lugar, pero los agentes hallaron un torso en una maleta arrojada a un contenedor de basura. De inmediato comenzó la cacería del sospechoso. Las autoridades canadienses solicitaron la intervención de Interpol, con lo que la búsqueda se extendió a 190 países.
El 4 de junio pasado, el empleado de un café internet de Berlín reconoció a Magnotta y de inmediato corrió en busca de la policía. Cuatro gendarmes acudieron al establecimiento y detuvieron al joven, quien simplemente dijo: “Me atraparon”. Así culminó un periplo que arrancó el 28 de mayo, cuando Magnotta tomó un vuelo hacia París, donde estuvo unos días antes de viajar a Berlín.
Desde un principio, las autoridades dieron a conocer el perfil del presunto asesino de Lin Jun, estudiante chino de 33 años de la Universidad de Concordia, cuyo nombre verdadero es Eric Newman, quien nació el 24 de julio de 1982.
No es de extrañar que Newman fuera arrestado en un café internet, pues gran parte de su vida giraba en torno a la red. Información que el individuo ha puesto en línea señala que era un prominente actor de películas pornográficas gay. Asimismo, aseguraba que era increíblemente bello y que si fuera gay (que lo es) se casaría consigo mismo. Afirmó que durante un tiempo mantuvo relaciones con Karla Homolka, la mujer que, junto con su esposo Paul Bernardo, torturaron, asaltaron sexualmente y asesinaron a varias adolescentes.
Decía que por su profesión llevaba una vida de lujos y que viajaba en limusinas, aunque lo cierto es que en la industria del cine porno Newman fue irrelevante y casi nadie lo conocía, aunado que su “vida de lujo” se la daba en un modesto departamento en Toronto. En 2006 decidió cambiar de nombre, debido a que odiaba a su familia porque no lo aceptaban por ser gay.
Newman también ha sido considerado un asesino serial de gatos. De hecho recibió miles de insultos por colocar videos en línea en los que aparece asfixiando cachorros en bolsas de plástico, para después untarse los cuerpos muertos en el pene. En uno de sus mensajes, el joven había advertido que dejaría atrás a los gatos y pasaría a los humanos. Lo cumplió, pero su obsesión por escandalizar a través de internet representó el fin de su carrera de asesino.








