Edición:

La relajación ante la disciplina

El fondo del meolloGerardo Velázquez de León

La selección de México juega mañana en Chicago, y aunque existe más efervescencia que el domingo en Nueva Jersey, será difícil que se vendan todos los boletos, como ya sucedió para el partido del domingo ante Brasil, en Dallas.

Una gran diferencia entre la disciplina férrea, seria y pesada de José Manuel de la Torre contrasta con la del bosnio Safet Sušic. Desde que llegaron los europeos, incluido Edwin Dzeko, se la han pasado en centros comerciales. Al igual que Gales, Bosnia llegó a cobrar, no le importa ganar, empatar o perder contra México, pues su eliminatoria a Brasil 2014 inicia hasta el 7 de septiembre en casa ante Liechtenstein.

Están de vacaciones y les pagan un dinerito a cada jugador para estar aquí, porque aunque es fecha FIFA demuestran nulo interés en una preparación acorde a lo que representa un espectáculo profesional. Dan la impresión de que la única preocupación aquí en Chicago es si en Abercrombie & Fitch están más baratas las chamarras que en Armani Exchange.

Los mexicanos, al contrario, el hotel Westin es un búnker, sólo les dieron tres horas libres para salir a caminar y están en concentración total. Sin duda, es una actitud más profesional, pero a diferencia de los bosnios, ellos si tienen prisa para alistarse rumbo al cuadrangular inicial eliminatorio. Parece más sencillo que un aficionado ingrese a la Casa Blanca que al hotel del Tri. Hace unos años en ese mismo inmueble tuvo lugar la fiesta tras la cual Oswaldo Sánchez tuvo problemas con las autoridades.

Veremos algunos cambios en el once titular, para eso son estos partidos, para encontrar a los ideales para San Salvador, porque aunque el técnico de Guyana se envalentonó y aseguró que vendrán al Azteca a ganar, los caribeños no existen en el futbol, son sólo el escalón para ganar los primeros tres puntos rumbo a Brasil.

twitter@gvlo2008